|
Don Manuel, ¿cómo se siente usted cantando en
el escenario más característico del festival más importante del mundo tras años
sin aparecer en su cartel?
Hace ya cuatro años que no vengo a la Bienal. Y
eso ya no lo sé yo, donde me llamen voy. Yo no me siento ná en ningún lao, donde
me paguen, vengo. ¿Qué vas a hacer? No se puede hacer nada, ¿no me entiendes? Te
llaman aquí, allí vas, te llaman allí y allí te vas. Vivo de esto y tengo que
comer.
¿Te consideras clasificado con algunos
cantaores aparte que no tienen nada que ver con nadie, algo así como El Cabrero?
Nooo -dice expresivo y encogiendo los hombros-,
eso es otra cosa. El Cabrero hace una cosa, pero no es una de las primeras
figuras como yo y Chocolate, aunque Chocolate sea ya muy viejo, ¿no? Nosotros
somos la pureza. Yo y Antonio. Y esas cosas hay que pagarlas. ¿Tú me entiendes?
¿Y el flamenco está pagado?
No se paga, pero casi se paga. A lo mejor
Antonio va por dos pesetas, pero yo no. Yo soy un hombre que no voy a tos laos
porque yo cobro un dinero, ¿no me entiendes? Yo me voy donde me paguen, si me
paga América, pa América, que no, pa Japón.
En Japón hay mucha afición...
"Lo de la afición al flamenco en Japón es
mentira"
Tú no te vayas a creer todo lo que te dicen de
Japón, eso es mentira. Lo que te hablen a ti de los cuatro trapos del flamenco
en Japón, ¡mentira!, ¿entiendes? (Dice con la boca a medio abrir, mirando de
reojo, muy expresivo, enseñando su dentadura dorada).
Pero, hombre, se dice que en Japón hay mucho
aficionado...
(Sin dejar terminar de hacer la pregunta,
salta) ¡No! ¡Mentira! ¡Nada! El Güito fue a Japón y ¿sabes a qué? A dar clases.
No hay ni público ni flamenco. Y si va a trabajar -dice bajando la voz, como un
secreto, al hablar de dinero- le pueden dar seis pesetas. Pero a él le conviene
ir porque da clases. Lo del flamenco en Japón es mentira.
Será una leyenda, yo estaba convencido.
Hombre, porque mi señora tiene pisos, es hija
de médico y yo puedo ir a trabajar y voy a alquilar teatros a Japón. ¿Has
escuchao ahora bien? Eso lo han levantado cuatro ignorantes de aquí. Y todos los
artistas de cuadro: aquí un artista de cuadro, que en España le dan mil
pesetas... Escucha bien esto pa que lo pongas bien tú en el periódico. Y si en
el extranjero le dan en un tablao flamenco, que hay uno en Japón, na más que
uno, y le dan dos mil pesetas, -alza la voz- las muchachas van allí. ¡No son
gitanas ninguna! Se tiran seis meses: dos mil pesetas y las cuatro clases que
den. ¿Has escuchao ya? Y se hartan de arroz. Eso del flamenco es mentira.

"El flamenco
puro no
existe, esto
que hay
ahora es
una basura" |