El año pasado, cuando por segunda vez pisó la provincia en
gira de despedida, también le dijo adiós a los sanjuaninos que -a puras palmas y
pedidos de bises- no la dejaban ir. La escena se repitió en varios escenarios
nacionales y, sumado a que a sus 69 años su salud y energía son envidiables, la
españolísima Carmen Flores decidió dejar en suspenso su retirada, y seguir
viajando y cantando. Y es así que -nuevamente de la mano de Fundación Protea,
que la eligió para cierre de su temporada 2005- regresa al Teatro Sarmiento,
donde esta noche presentará su biografía "Carmen Flores, entre rosas y espinas"
y su renovado espectáculo "Copla y guitarra", acompañada por el Ballet de Sibila
y la guitarra de Gonzalo Gainza. "Yo digo que desde «Lola, la leyenda» es el
mejor espectáculo que he llevado», asegura en diálogo con DIARIO DE CUYO.
¿Después de haberse despedido...
¿que la hizo volver?
Bueno, todavía no me veo en condiciones para decir adiós.
Estuve en muchos lugares, la gente llenaba el teatro, me aplaudía, me pedía que
no me fuera... Yo pensé irme, pero después vi que terminé la gira perfectamente
bien, este verano trabajé con muchas ganas en España, hice 10 mil kilómetros
manejando yo (NdR: no le gusta viajar en avión)... y la verdad es que no me
encuentro para estar en el sofá de mi casa.
¿Pero ya debe haber imaginado
como será ese retiro...
¿Sabés que no tanto? Es que no lo quiero pensar mucho todavía
porque es un poco doloroso. Sí sé que me gustaría hacer algo de radio, de
televisión, algo que me tenga entretenida, aunque no me va a faltar ocupación
porque tengo mucha familia... Pero bueno, las artistas nunca se retiran del
todo, salvo por alguna enfermedad o porque están muy mayores... pero mientras
tengas tu energía, estés delgada y con fuerza de voz, no hay por qué retirarse.
Y menos cuando la gente te quiere.
¿Dice que el retiro es doloroso,
pero peor debe ser cuando no es una elección personal....
Es cierto y eso es lo que hay que evitar, no llegar al punto
de ir a un sitio y que nadie te espere, que no vayan a verte. Si a la gente no
le interesas, fuera. Pero mientras la gente se interese por ti, por qué irse, si
al final esto es tu vida y te da vida.
¿Lo económico no es un motivo
para seguir...
No, no. Yo he venido en momentos muy malos de la Argentina,
como el 2001 que fue horroroso, y no lo hice pensando en la cosa económica,
porque en cuanto a dinero me compensa más mi país. Pero no me importó nada. Vine
con todas las consecuencias porque quería darle alegría a mi gente y recibir su
cariño. Para un artista el aplauso es lo más importante. Yo no podría vivir sin
el aplauso del público. Fíjate que tu puedes elegir a tus amigos, pero no al
público. El público te elige a ti y uno tiene que agradecer ese amor.
¿Usted siempre habla del cariño
que recibió del público argentino...
Y lo digo en todas partes: Argentina es mi segunda patria. Si
no hubiera sido porque tengo mucha familia en España, yo hubiera vivido aquí,
sin problemas, porque adoro este país.
¿Por eso decidió editar su
biografía primero aquí?
Por supuesto. Es un libro que habla de todas mis vivencias,
con fotos muy bonitas, muy humanas, desde mi infancia hasta hoy.
¿El título es claro, pero
cualquiera podría pensar que en su vida hubo más rosas que espinas...
No lo creas, he tenido muchas espinas en mi vida y muchas
zancadillas en mi arte... y también bonitas rosas, claro...
¿Y por qué esa necesidad de
contarlo?
Bueno, porque no quiero que el día que me muera salga un
señor y edite una biografía no autorizada, cosa que casi siempre pasa. Prefiero
decirle a mi público como soy yo, personalmente.
¿Y cómo es Carmen Flores?
Sencilla, como me ven arriba del escenario, que hablo con el
público, que se me puede olvidar una letra en un momento dado... soy tal cual.
Yo no soy nada sofisticada, no soy una diva, al contrario... Las divas se van
por detrás del escenario y yo salgo por el frente, para saludar a mi gente... ¡Y
mí me dan cada chichón!, me tocan la cara, me agarran la cabeza (risas)... pero
yo encantada de la vida... si no tuviera eso me moriría de pena.
Después de publicar el libro,
¿no se sintió expuesta?
No... siempre cabe un peligro ¿no?, pero creo que el público
sabe recibirlo con mucho amor...
¿Siente que es un lazo más de
unión con su gente?
Exactamente, para que lo guarden y me recuerden para
siempre.