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La felicidad. ¿Usted es de las
que cree que es un instante fugaz, un estado permanente o una actitud ante la
vida?
-(Sonríe). Creo que es una actitud, más que algo que te pueda
dar alguien ajeno. Tiene que ser una visión personal de la vida, de intentar ver
las cosas mejores. Una mirada voluntariosa de ver de forma positiva las cosas
que nos rodean.
¿Hay
una canción en su disco que habla precisamente de esto?…
-Sí, son momentos o instantes que pasan demasiado rápido pero
que están en nuestra vida cotidiana, como pasar momentos con tus amigos o ver un
amanecer. ¡Además son cosas que no cuestan dinero! (Ríe).
¿Ahora
sólo falta creérselo!?
Bueno, ahí está la clave. A veces, nos ponemos metas para el
futuro y lo que realmente está pasando es tu verdadera vida y no te estás
deteniendo a observarla. El futuro es algo inalcanzable y que siempre se
convierte en presente. También le pedimos demasiado a la felicidad, esperando
grandes cosas, cuando a lo mejor no es eso lo que nos hace felices.
¿Reflexiones
filosóficas al margen, ¿coincide el título del disco con el estado actual de
Soledad Jiménez?
Creo que sí (sonríe).
¿¡Ha
parido su primer disco en solitario!?
(Ríe). Sí, ya lo puedes decir, este disco es casi, casi como
un hijo. ¡Mira que tengo dos ya! Cuesta mucho sacar un disco y es un parto muy
largo, en este caso de año y medio. Así que es una gestación difícil, cuesta
llegar a esto pero afortunadamente a mí me ha salido un hijo precioso (ríe).
Bueno, sería niña, porque se llama La felicidad.
¿No
me hable de niñas que la liamos?…
No será Rajoy el único que tenga niñas, ¿no? (Ríe).
¿Sabía
que acabaríamos con la famosa niña?…
¡Es lo que hay!
-En este año y medio de
gestación y parto, ¿han predominado los buenos o los malos momentos?
Cuando dejé Presuntos Implicados estaba absolutamente
hundida. Porque pasaron cosas que nunca esperé que pasaran y fue muy duro. Me
costó salir de ahí pero tuve la suerte de tener gente a mí alrededor como la
familia o los amigos, gente que me quiere vaya. También mi hermano Manuel, que
es el que más me ayudado en esta etapa. También recuerdo mucha gente que me
escribía por Internet, y todo eso es lo que me daba aliento para seguir
adelante.
¿Tan
sola, Volver a encontrar la ilusión de vivir, son canciones de su disco.
¿Escuchando este trabajo podemos llegar a saber por lo qué ha pasado usted
durante este tiempo?
Sí, un poco sí, porque soy bastante autobiográfica
componiendo. Son canciones que han pasado por el filtro de ese estado anímico,
pero en definitiva creo que es un disco muy positivo. Volver a encontrar la
ilusión de vivir es el título que recoge mejor lo que yo estaba pasando. He
vuelto a retomar el gusto por la vida, fijándome en las pequeñas cosas, y en
este sentido el disco me ha ayudado mucho. Ahora me considero muy afortunada
porque creo que en el disco ha salido un repertorio de canciones muy bonito.
¿Si
hubiera que priorizar dos nombres en esta nueva etapa de Sole, ¿serían Javier
Limón y su hermano Manuel?
Sí, son los dos nombres clave. Manuel, además de componer, ha
intervenido a un nivel mucho más personal e íntimo. Por ejemplo, él escribió la
canción Silba, que habla precisamente de la convivencia que hemos hecho juntos
en un periodo difícil, pero que supimos sacar adelante. Y luego Javier, a nivel
profesional, una persona encantadora, además de un gran músico, y que me ha
aportado un enorme optimismo encontrando soluciones rápidas y fáciles a todos
los problemas. Estamos hablando de los últimos meses pero usted tiene una
trayectoria de 23 años en esto de la música.
¿Juega este bagaje a su favor a
la hora de afrontar el reto de seguir su camino en solitario o el nombre de
Presuntos Implicados puede pasarle factura?
No puedo ni quiero renegar de mí pasado. Ha sido más de la
mitad de mi vida y sería absurdo querer borrar eso, además de que no tengo
motivos para hacerlo, sería absurdo. Me quedo con lo mejor que hizo Presuntos,
que es la música, ya que hicimos muy buenas canciones, y con lo segundo mejor
que tenía el grupo, que es el público. Haré mi camino como Sole Jiménez en la
medida de mis posibilidades, pero mi herencia es esta.
¿Es
un camino muy diferente al que hacía antes como vocalista de Presuntos?
Eso no seré yo quien lo diga porque estoy muy metida en mi
trabajo. Lo que sí sé es que en Presuntos yo sólo era el 33%, y en este disco
estoy yo al 100% (sonríe).
¿Después
de tantos años las relaciones se deterioran supongo?…
No tendría que ser así, pero parece que es lo normal de hoy
en día. El otro día hablaba con un actor que me decía que una grandísima persona
del teatro alemán le había comentado que ninguna formación dura más de veinte
años. Le paso a él con su grupo de teatro. Es curioso que a nosotros también.
-¿Hay
que buscar alguna razón?
A lo mejor porque la maquinaria ya no daba más de sí, no sé.
¿Ellos
seguirán adelante con otra vocalista, ¿le han comentado algo del tema?
Eso parece, yo me he enterado a través de los medios de
comunicación, con eso te lo digo todo (sonríe).
¿Vaya,
suena mal. Volvamos al positivismo de su disco, ¿afronta la gira de promoción
con la ilusión de la cantante que debutó hace tantos años?
Debo reconocer que vivo La felicidad como si fuera mi primer
disco. He podido hacer este disco sin prejuicios, sin alejarme o acercarme a
nada, simplemente dando dignidad a cada canción, con la mejor interpretación
tanto de músicos como de voz que hemos podido dar.
¿Ahora
la veo más positiva…?
Hombre claro! Para mí este disco es como un renacer
profesional, me siento renovada porque había perdido la ilusión por mi
profesión. Así que la gira será un reflejo de esto, momentos de felicidad y de
gratitud con toda la gente que venga a los conciertos.
¿Los
seguidores de Presuntos Implicados han aceptado su marcha del grupo?
Sí, todos los mensajes que me llegan son de ánimo, de aliento
y de comprensión. Si hay alguno que no es así ya sé de donde vienen y tienen
nombres y apellidos, con lo cual es algo que no me preocupa. Pero ahora llevo
mucho tiempo trabajando en mi nueva etapa y sólo quiero centrarme en llevar
estas canciones al directo, que es el lugar en el que una canción se hace real. |