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GUITARRISTAS -  JUAN MANUEL CAÑIZARES

JUAN MANUEL CAÑIZARES

JUAN MANUEL CAÑIZARES LARA,  guitarrista payo nació en Sabadell  (Barcelona), en el año de 1966.  Su familia es andaluza de los que emigraron a Barcelona en la década de los años 1950. Su padre era un gran aficionado a la guitarra y ganó una sonanta en una verbena por casualidad, lo que le hizo aprender a tocarla. Sin embargo, quienes de verdad tenían aptitudes para hacerlo eran sus hijos, Rafael y Juan Manuel, por lo que los incitó aprender. Con sólo 10 años Juan Manuel entra en el Conservatorio Municipal de Sabadell para continuar sus estudios en Tarrasa y Barcelona.



Suena la guitarra con armonía,
cuando su tocaor se la abraza,
sus dedos acaricia sus cuerdas
arrancando sus notas mágicas,
penetrando en lo cinco sentidos
hipnotizando tus propias carnes,
con embeleso de su gran sonido
enamorando tus propios dedos.
cuando de verdad la abraza.

En 1982 gana el "Premio Nacional de Guitarra" en Jerez. En 1989 realizó una gira con el grupo "El último de la fila". Luego colaboró con artistas de otros estilos, como Peter Gabriel, con quien hizo una recopilación de su sello Real World. Trabaja con Camarón, Morente, Serrat, Marc Almond (líder de "Soft Cell"), La Fura dels Baus, Michael Brecker, Al Di Meola, etc. Pero el estrellato le llega con Paco de Lucía, formando un trío junto al sobrino del genio José María Bandera que realiza extensas giras entre 1989 y 1992. La gira culmina con la grabación de "Suite Iberia" de Isaac Albéniz, que aparece junto a la versión de Paco de Lucía del concierto de Aranjuez. Posteriormente ha trabajado con Jorge Pardo, Carles Benavent y la Big Band de la WDR en el disco "Jazzpaña" (con arreglos de Arif Mardin y Vince Mendoza), o en sus composiciones para la banda sonora de la película "La Lola se va a los puertos". Cañizares también hizo aportaciones al "Omega" de Enrique Morente. Hoy día es uno de los guitarristas con más tirón internacional y, posiblemente, uno de los sustitutos naturales de Paco de Lucía, ya que posee una técnica envidiable y unas grandes dotes compositoras.

grabación

 grabación de "Suite Iberia" de Isaac Albéniz,

"He pretendido imprimir a la obra de Albéniz un carácter flamenco"

El guitarrista catalán Juan Manuel Cañizares editó hace unos pocos meses su trascripción para dos guitarras de la SuiteIberia de Isaac Albéniz, un trabajo que le venía rondado desde que, en 1991, dentro de su etapa junto a Paco de Lucía, transcribiera tres de las piezas de la obra cumbre del pianismo español que quedaron registradas dentro de la grabación del Concierto de Aranjuez del guitarrista de Algeciras. El idilio con ese compositor ya se había también plasmado en su adaptación de sus Sonatas para piano en lo que constituyó su segunda grabación. Ahora, Cañizares, pasea este trabajo con una interpretación en directo que ha estado en la bienal Málaga en Flamenco, en los Jueves de Cajasol de Sevilla y, el pasado viernes, en el Teatro Moderno de Chiclana.
Aunque ya tenía antecedentes de acercamiento a la obra de Albéniz, adaptar la obra pianística de 'Iberia' a dos guitarras parece una obra epopéyica, por su magnitud y características. ¿Ha sido realmente así? Y, sobre todo, ¿cuánto tiempo le ha llevado?
He estado tres años analizando la obra, que es muy difícil a nivel de contrapunto y también armónicamente. Es una labor de mucho deshoje para dejar lo esencial y, sobre todo, porque trabajar la suite para dos guitarras tiene un gran inconveniente debido al propio instrumento. La guitarra tiene muchos menos sonidos que un piano y hay cosas que tienes que transportar y dejarlas, digamos, en el segmento de la guitarra, que no da para más. Ha sido así una labor muy analítica para escoger las notas características que me dieran el sabor de la suite sin desvirtuar el carácter de la obra. Creo que lo que he añadido, además de la trascripción, que me ha llevado esos tres años más otro de grabación, ha sido la intención de hacerla más flamenca si cabe, siempre sin desvirtuar. Pero he creído conveniente darles carácter flamenco a ciertas cosas que me sonaban muy flamencas. Pienso, además, que mi contribución va más allá de la guitarra flamenca, puesto que la trascripción se va a editar y puede ser útil para cualquier guitarrista clásico.
 Desde un punto de vista técnico, al ser su trascripción para dos guitarras, ¿cómo ha repartido el trabajo entre ambas? ¿Se puede decir que una tomaría el trabajo de la mano derecha en el piano y la otra la de la izquierda?
 En parte sí, aunque no siempre, porque, en Albéniz, las manos, en algunas ocasiones, se entrecruzan. Pero no cabe duda de que, en un trabajo de estas características, tienes que dejar la parte más rítmica para una guitarra, la que en directo es la segunda, y el apartado melódico para la otra, que es la que yo interpreto, pero siempre hay variantes.
 Siempre se ha escuchado que Albéniz sentía una gran fascinación por la cultura andaluza y que se paseó por tabernas y todo eso para empaparse de ella, ¿es cierto que esta obra contiene retazos de flamenco e incluso referencias a estilos concretos?
Hombre, yo sí creo haber descubierto partes de soleá, en Triana por ejemplo; también de tanguillos en El Puerto y en Málaga está descaradamente un verdial, porque él utiliza la música autóctona. Albéniz era un hombre muy implicado en la cultura de España y proyecta lo que va viviendo. Estoy seguro de que él debió de ir tomando notas de guitarristas por ahí y, con la grandeza del gran compositor que fue, hizo esta gran obra que refleja mucho el espíritu de Andalucía.
 De los acercamientos de los flamencos, los guitarristas particularmente, desde Sabicas en adelante, a la música, clásica han existido opiniones muy contrapuestas según de donde vinieran. ¿Tiene alguna noticia de cómo ha sido recibida su obra por el mundo de la clásica?
Pues sí. Ha habido casos concretos como el de Pons, o el de Leo Brower, que le ha encantado la obra. Y como él, todos los guitarristas que me he ido encontrando me han dicho que era algo por hacer, esta obra, algo que a mí, lógicamente, me satisface porque creo que contribuyo a que esa música pueda sonar con un carácter más andaluz, que en el fondo es lo que he pretendido, hacerlo más flamenco, más del sur, que es lo que, en muchos aspectos de la obra, Albéniz reflejó.
 ¿Puede que esta sea su obra más importante?
No creo. Todas las grabaciones han sido importantes para mí, aunque esta quizás tenga la importancia de que, en sus cien años de existencia, nadie le haya metido mano a ponerla para dos guitarras y ahora, gracias a mi esfuerzo, cualquier dúo de guitarras clásico o flamenco la puede interpretar, si están preparados para ello, claro, porque es una obra difícil de tocar. Y a ese nivel, sí que considero que he hecho una producción importante para el mundo de la música en general. Y, además, me es muy grato que esta aportación venga de un guitarrista flamenco, que quizás pueda entender la obra desde otro punto de vista distinta a la de un guitarrista clásico, lo que no soy y nunca he pretendido ser. Sin ninguna pretensión de hacer malabares, lo que he tratado es de imprimirle un carácter muy rítmico y muy flamenco, que es lo que yo creo que querían algunas partes de la obra.
Perteneces a una generación de guitarristas que sucede a la de Paco de Lucía, Manolo Sanlúcar... y, casi todos vosotros, dentro de vuestras peculiaridades, habéis tenido experiencias más allá del flamenco.
Sí, afortunadamente, los jóvenes, a diferencia de la otra generación, que parte de Sabicas o Montoya, ha tenido acceso a otro tipo de información, se ha abierto más musicalmente; pero yo creo que todos, en el fondo sabemos, y es algo que le decimos a la gente más joven, que no se puede perder nunca la raíz. Y no sólo en cuanto a la guitarra, sino también de cante porque ahí está el carácter y si se pierde eso deja de sonar flamenco. Se puede ser muy creativo pero es importante tener un conocimiento de base, que es lo que te permite la libertad. Sólo si conoces las reglas que te impone la tradición puedes irte a las excepciones.
Martes, 23 de Octubre de 2007.Fermín Lobatón. diariodejerez.es.

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