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En 1982 gana el "Premio Nacional de Guitarra"
en Jerez. En 1989 realizó una gira con el grupo "El último de la fila". Luego
colaboró con artistas de otros estilos, como Peter Gabriel, con quien hizo una
recopilación de su sello Real World. Trabaja con Camarón, Morente, Serrat, Marc
Almond (líder de "Soft Cell"), La Fura dels Baus, Michael Brecker, Al Di Meola,
etc. Pero el estrellato le llega con Paco de Lucía, formando un trío junto al
sobrino del genio José María Bandera que realiza extensas giras entre 1989 y
1992. La gira culmina con la grabación de "Suite Iberia" de Isaac Albéniz, que
aparece junto a la versión de Paco de Lucía del concierto de Aranjuez.
Posteriormente ha trabajado con Jorge Pardo, Carles Benavent y la Big Band de la
WDR en el disco "Jazzpaña" (con arreglos de Arif Mardin y Vince Mendoza), o en
sus composiciones para la banda sonora de la película "La Lola se va a los
puertos". Cañizares también hizo aportaciones al "Omega" de Enrique Morente. Hoy
día es uno de los guitarristas con más tirón internacional y, posiblemente, uno
de los sustitutos naturales de Paco de Lucía, ya que posee una técnica
envidiable y unas grandes dotes compositoras. |
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El guitarrista catalán Juan Manuel Cañizares editó hace unos
pocos meses su trascripción para dos guitarras de la SuiteIberia de Isaac
Albéniz, un trabajo que le venía rondado desde que, en 1991, dentro de su etapa
junto a Paco de Lucía, transcribiera tres de las piezas de la obra cumbre del
pianismo español que quedaron registradas dentro de la grabación del
Concierto de Aranjuez del guitarrista de Algeciras. El idilio con ese compositor
ya se había también plasmado en su adaptación de sus Sonatas para piano en lo
que constituyó su segunda grabación. Ahora, Cañizares, pasea este trabajo con
una interpretación en directo que ha estado en la bienal Málaga en Flamenco, en
los Jueves de Cajasol de Sevilla y, el pasado viernes, en el Teatro Moderno de
Chiclana.
Aunque ya tenía antecedentes de acercamiento a la obra de Albéniz, adaptar la
obra pianística de 'Iberia' a dos guitarras parece una obra epopéyica, por su
magnitud y características. ¿Ha sido realmente así? Y, sobre todo, ¿cuánto
tiempo le ha llevado?
He estado tres años analizando la obra, que es muy difícil a nivel de
contrapunto y también armónicamente. Es una labor de mucho deshoje para dejar lo
esencial y, sobre todo, porque trabajar la suite para dos guitarras tiene un
gran inconveniente debido al propio instrumento. La guitarra tiene muchos menos
sonidos que un piano y hay cosas que tienes que transportar y dejarlas, digamos,
en el segmento de la guitarra, que no da para más. Ha sido así una labor muy
analítica para escoger las notas características que me dieran el sabor de la
suite sin desvirtuar el carácter de la obra. Creo que lo que he añadido, además
de la trascripción, que me ha llevado esos tres años más otro de grabación, ha
sido la intención de hacerla más flamenca si cabe, siempre sin desvirtuar. Pero
he creído conveniente darles carácter flamenco a ciertas cosas que me sonaban
muy flamencas. Pienso, además, que mi contribución va más allá de la guitarra
flamenca, puesto que la trascripción se va a editar y puede ser útil para
cualquier guitarrista clásico.
Desde un punto de vista técnico, al ser su trascripción para dos guitarras,
¿cómo ha repartido el trabajo entre ambas? ¿Se puede decir que una tomaría el
trabajo de la mano derecha en el piano y la otra la de la izquierda?
En parte sí, aunque no siempre, porque, en Albéniz, las manos, en algunas
ocasiones, se entrecruzan. Pero no cabe duda de que, en un trabajo de estas
características, tienes que dejar la parte más rítmica para una guitarra, la que
en directo es la segunda, y el apartado melódico para la otra, que es la que yo
interpreto, pero siempre hay variantes.
Siempre se ha escuchado que Albéniz sentía una gran fascinación por la
cultura andaluza y que se paseó por tabernas y todo eso para empaparse de ella,
¿es cierto que esta obra contiene retazos de flamenco e incluso referencias a
estilos concretos?
Hombre, yo sí creo haber descubierto partes de soleá, en Triana por ejemplo;
también de tanguillos en El Puerto y en Málaga está descaradamente un verdial,
porque él utiliza la música autóctona. Albéniz era un hombre muy implicado en la
cultura de España y proyecta lo que va viviendo. Estoy seguro de que él debió de
ir tomando notas de guitarristas por ahí y, con la grandeza del gran compositor
que fue, hizo esta gran obra que refleja mucho el espíritu de Andalucía.
De los acercamientos de los flamencos, los guitarristas particularmente,
desde Sabicas en adelante, a la música, clásica han existido opiniones muy
contrapuestas según de donde vinieran. ¿Tiene alguna noticia de cómo ha sido
recibida su obra por el mundo de la clásica?
Pues sí. Ha habido casos concretos como el de Pons, o el de Leo Brower, que
le ha encantado la obra. Y como él, todos los guitarristas que me he ido
encontrando me han dicho que era algo por hacer, esta obra, algo que a mí,
lógicamente, me satisface porque creo que contribuyo a que esa música pueda
sonar con un carácter más andaluz, que en el fondo es lo que he pretendido,
hacerlo más flamenco, más del sur, que es lo que, en muchos aspectos de la obra,
Albéniz reflejó.
¿Puede que esta sea su obra más importante?
No creo. Todas las grabaciones han sido importantes para mí, aunque esta
quizás tenga la importancia de que, en sus cien años de existencia, nadie le
haya metido mano a ponerla para dos guitarras y ahora, gracias a mi esfuerzo,
cualquier dúo de guitarras clásico o flamenco la puede interpretar, si están
preparados para ello, claro, porque es una obra difícil de tocar. Y a ese nivel,
sí que considero que he hecho una producción importante para el mundo de la
música en general. Y, además, me es muy grato que esta aportación venga de un
guitarrista flamenco, que quizás pueda entender la obra desde otro punto de
vista distinta a la de un guitarrista clásico, lo que no soy y nunca he
pretendido ser. Sin ninguna pretensión de hacer malabares, lo que he tratado es
de imprimirle un carácter muy rítmico y muy flamenco, que es lo que yo creo que
querían algunas partes de la obra.
Perteneces a una generación de guitarristas que sucede a la
de Paco de Lucía, Manolo Sanlúcar... y, casi todos vosotros, dentro de vuestras
peculiaridades, habéis tenido experiencias más allá del flamenco.
Sí, afortunadamente, los jóvenes, a diferencia de la otra
generación, que parte de Sabicas o Montoya, ha tenido acceso a otro tipo de
información, se ha abierto más musicalmente; pero yo creo que todos, en el fondo
sabemos, y es algo que le decimos a la gente más joven, que no se puede perder
nunca la raíz. Y no sólo en cuanto a la guitarra, sino también de cante porque
ahí está el carácter y si se pierde eso deja de sonar flamenco. Se puede ser muy
creativo pero es importante tener un conocimiento de base, que es lo que te
permite la libertad. Sólo si conoces las reglas que te impone la tradición
puedes irte a las excepciones.
Martes, 23 de Octubre de 2007.Fermín Lobatón.
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