MARIANA CORNEJO
 

 

MARIANA CORNEJO SÁNCHEZ, cantaora de flamenco paya, más conocida con el nombre artístico de MARIANA CORNEJO,  o Mariana de Cádiz, nació en Cádiz, en la Cruz Verde, del Barrio gaditano de la Liberta, en el año de 1947. Una cantaora cuya chispa se apagó durante la media mañana del día 6 de noviembre de 2013 en el Hospital Puerta del Mar, donde ingresó a las seis de la mañana de ese mismo día. Tenía 66 años. Comienza como cantaora de la mano de su tío Canalejas de Puerto Real. Que por sus influencia familiar pronto se dad a conocer en este mundo artístico, como también en participar en los concursos radiofónicos de la época, en Radio Cádiz, como en el programa Conozca Vd. a sus vecinos de Radio Sevilla, con el inolvidable Rafael Santisteban, donde la gracia gaditana de los cantes de Marianita se hicieron destacar con popular aceptación

 




Cádiz te vio nace y te quiere,
porque el cante corre por tus venas,
con arte fuerza gracia y grandeza,
lleva la herencia de tus antepasados
dentro de tu alma siempre presente,
Mariana Cornejo toda la afición
te apoya con servo y te adora..



 

Tiene muchos recuerdos infantiles ligados siempre al cante, como cuando Aurelio se la quiso llevar a Madrid para que triunfara como cantaora gaditana o cuando La Perla le daba lecciones porque veía en ella una posible continuadora de su arte. Su tío Canalejas de Puerto Real unos de los cantaores más completo y perfecto de todos los cantes, orgulloso de su sobrina estaba, porque veía en ella la continuación de los cantes puramente gaditanos, 
 

 

El poeta arcense Antonio Murciano la anima a participar en 1986 como aficionada en el Concurso Nacional de Cante de Córdoba, donde destaca por sus cantes festeros y genuinamente gaditanos. En 1987 participa en el XXXVI aniversario de la Tertulia El Pozo de las Penas, en homenaje al guitarrista Manolo Carmona con un extraordinario éxito de público y de crítica. Desde entonces, se incorpora nuevamente al mundo flamenco, un mundo que en la intimidad no había abandonado jamás, ya que en la vida familiar se dedicó a estudiar a los grandes maestros de su Cádiz natal. Esta casada y tiene una hija que algunas veces suele llevar con ella a sus galas

 

 

Su primer disco Cosas de Caí (Pasarela 1988) es un homenaje a su tierra y a sus barrios. Luego grabaría Fiesta en Caí y Dos mundos cantan, como otros muchos en los que ha intervenido Mariana, como los Villancicos del Barrio de Santa María. Ha participado en varios programas de televisión en distintos canales. Fue protagonista principal de El Patio, en Canal Sur TV, ha participado en La Puerta del Cante, en Arte y Artistas Flamencos de Romualdo Molina en TVE, en Puro y Jondo de la 2 de TVE.    Mariana Cornejo es una artista con un arte muy particular, con una gracia y una sencillez admirada por el público que la escucha cantar. Ello le ha permitido no sólo estar en estos doce o trece últimos años en los carteles de los principales festivales flamencos, sino también a debutar con éxito enorme en TV, en el teatro y en el mundo de la publicidad. 
 

 

Mariana Cornejo, los palmeros Diego Montoya y Pedro Bechana, con el guitarrista jiennese, Pascual de Lorca

Un recorrido antológico por los estilos de cantiñas
Mariana Cornejo interpreta en 'Cádiz por Cantiñas' una amplia selección de sus variantes realizada por el estudioso e investigador arcense Antonio Murciano
El proyecto le debía de rondar al poeta y flamencólogo arcense Antonio Murciano desde hacía años, porque sólo de ese modo se puede comprender el conocimiento largo que sobre el tema despliega al escribir las notas que acompañan a la grabación Cádiz por Cantiñas (Pasarela). Con el Congreso Internacional de Arte Flamenco, que se iba a celebrar en Cádiz en septiembre de 2007, en el horizonte, el escritor debió de pensar que ese era el momento de hacer realidad la idea: grabar un disco antológico del cante por cantiñas con todas las variantes que había ido estudiando y acumulando a lo largo de años de estudio y afición. Para ello pensó en Mariana Cornejo, Mariana de Cádiz de la que alaba su "conocimiento, voz, versatilidad y adaptabilidad", además de reconocerle que "aporta su versión personal de cada tema recreado, perfectamente lícita y aplaudible". A la cantaora, que le gustan las cantiñas hasta cultivar una afición paralela a la del escritor, la idea le entusiasmó a pesar del momento y de los inconvenientes. Era entonces, verano de 2007, el tiempo de los duros ensayos para poner en pie el espectáculo Cádiz, que también se iba a estrenar con motivo del citado Congreso. Así que Mariana tuvo que combinar los madrugones para los ensayos de Cádiz, con sus mañanas completas en el Centro Flamenco de La Merced y los viajes por la tarde a Sevilla, donde se registró la mayor parte de la grabación. La cantaora califica la experiencia como un maratón, algo que le tuvo un pelín estresada, pero que no le quitó ni una pizca de la ilusión y las ganas que el proyecto le daba. Ahora, con el disco ya editado, subraya su contento y la satisfacción de poder dejar así un legado para la gente más joven. Para Mariana, todas las veinte variantes de cantiñas que interpreta son "completamente distintas" unas de otras, pero asegura que estas no son todas y que "todavía hay más por el mundo". De su participación y aportaciones a la grabación, a ella le gusta reconocerse como una "discípula muy disciplinada" que siguió al pie de la letra todas las indicaciones de Don Antonio Murciano, al que califica de "gran estudioso y aficionado". Tan sólo apunta a las cantiñas de El Chaqueta como una sugerencia suya y se siente especialmente orgullosa de su interpretación de las Jotillas de Cai, "muy ligadas, dobles y muy largas, pero muy dulces y muy bonitas". También destaca el trabajo hecho con un cante como la Tarifeña de Pepe Pinto, pues ese tipo de cantaores hacían el estilo libre y en esta grabación lo han metido ya por compás. Algo que no ha hecho falta con las cantiñas con chufla de su tío Canalejas de Puerto Real, que "ya venían más acompasadas". Finalmente, Mariana subraya la felicidad que le da poder interpretar los estilos de sus dos grandes ídolos y modelos de juventud, La Perla de Cádiz y La Paquera de Jerez, de las que declara que eran su delirio. Para Antonio Murciano "esta obra es un regalo que Mariana le hace a la afición y un regalo que le hacemos a ella con motivo de recibir el Premio nacional de Flamenco de la Crítica española" que también recibió durante el citado Congreso. Generoso en su apreciación, el escritor arcense casi pasa por alto su labor que contribuye a "renovar y remozar la auténtica Fiesta Flamenca de Cádiz y su provincia". Para Murciano, en la grabación están representadas las cuatro grandes escuelas cantaoras de nuestra tierra: "la de Cádiz y los Puertos" -entendiendo en esta terminología la Isla, Sanlúcar, Chiclana y nuestros puertos pesqueros de la costa-, la de "Jerez y su comarca", esencialmente gitana, la "escuela del Campo de Gibraltar" y la de "Arcos y la Sierra". Y, efectivamente, todas ellas se encuentran representadas. Otra curiosidad del estudio de Antonio Murciano es la clasificación que hace de la amplia gama de estos cantes rítmicos típicamente gaditanos que responden a la denominación general de "Cantiñas". Para él, siguiendo los esquemas de la realeza, la Reina de todas es la Alegría, la cantiña Princesa sería el cante de la Romera, creación de la cantaora de la tierra María la Romera (citada por Machado y Álvarez), y las cantiñas Príncipe, el Mirabrás y los Caracoles, siendo el resto las Infantas y las infantinas. Su interés ha sido salvarlas del olvido o de casi su segura pérdida debido a la falta de grabaciones o al desinterés recopilatorio. Aún así, califica a esta Antología de una "primera selección".
Fermín Lobatón | Actualizado 07.04.2008

El Teatro Apolo acoge esta noche el VI Ciclo 'Navidad Flamenca en Almería'
El cantaor Juan Gómez, el guitarrista Antonio García 'El Niño de las Cuevas' y su grupo y Mariana Cornejo y su grupo actúan a las 21 horas en este evento flamenco que presenta Marcos Escánez
El Teatro Apolo acoge esta noche a las 21.00 horas el VI Ciclo "Navidad Flamenca en Almería' que dirige y presenta Marcos Escánez y que cuenta con la colaboración del área de Cultura del Ayuntamiento de Almería. En este sexto encuentro flamenco por Navidad participarán Juan Gómez, El Niño de las Cuevas y su grupo y Mariana Cornejo y su grupo. Hay quien defiende que el Villancico es la manifestación más sencilla de la lírica popular castellana. Lo cierto es que siempre ha gozado de enorme arraigo en toda la península. Escritores muy diversos de muy diversas épocas han cultivado estas formas métricas, que empezaron a aflamencarse en Andalucía a principios del siglo XIX. Desde Juan de la Enzina, pasando por Lope de Vega, hasta llegar a poetas de la Generación del 27. Los cánticos populares, entre los que se encuentra el villancico, han tenido lugar en la familia. La familia se congrega en torno a una mesa de forma coyuntural para festejar una boda, un bautizo, una comunión, pero hay una cita que tiene lugar todos los años de forma inexorable, la navidad. En esta cita, se come, se bebe y se cantan villancicos. La época navideña quizá haya sido uno de los eventos familiares donde más se ha desarrollado el Arte Flamenco. El seno familiar es el primer ambiente. Es allí donde se aprende, donde se mama, donde se desarrolla, para luego ejecutarlo fuera de él. El "Villancico Flamenco" llega a ser tan importante que en los años 20 se cantaban en cafés cantantes, tablaos y recitales como los otros cantes, siendo figuras como el Gloria (De la adaptación flamenca de un villancico le viene el nombre artístico), Pastora Pavón, Manuel Torre, Manuel Vallejo, La Niña de la Puebla, Manolo Caracol, entre otros quienes los han cantado. Si bien el villancico popular se está perdiendo en las celebraciones navideñas familiares, quizás porque van faltando nuestros mayores, quizás porque hay un sin fin de ofertas televisivas y de ocio, quizás por la saturación y repetición monótona de estos temas en supermercados, tiendas y calles, quizás por todo ello junto, no pasa lo mismo con el "Villancico Flamenco", donde es otra manifestación más de la afición flamenca que en estas fechas se impregna del ambiente navideño resaltando y fusionando este doble sentimiento, "El Flamenco" y "La Navidad", manifestándolo de diversas maneras según las zonas. En este VI Ciclo Navidad Flamenca de Almería actuarán una serie de artistas de renombre. En la primera parte, lo hará el cantaor Juan Gómez Belmonte, acompañado a la guitarra por el Niño de las Cuevas. Juan Gómez es un cantaor con una afición enorme y un conocimiento muy amplio. Su singular registro y su flamenquísima personalidad refuerzan la idea de que el flamenco traspasa la frontera de la música para convertirse en una forma de vida, en un carácter, en una actitud diferenciada para afrontar lo extraordinario, en una forma para entender los avatares de lo cotidiano. Luego actuará el Niño de las Cuevas y su grupo, que esta formado precisamente por Antonio García 'Niño de las Cuevas' al cante, El Niño de las Cuevas y Antonio García a la guitarra, Paco Rodríguez a la percusión y palmas, Paloma García, al violonchelo y Ana Mar García al violín. En la segunda parte intervendrá Mariana Cornejo y su grupo, que esta formado por Pascual de Lorca a la guitarra, Gema Jiménez y Luisa Villar al cante y baile y Papi de Ignacio al cante. El acto esta dirigido y presentado por Marcos Escánez. Las entradas son gratuitas y se pueden recoger en el Quiosco de Cultura hasta completar aforo. Mariana Cornejo está dotada de una gracia singular y de una capacidad de contagio
D. Martínez / Almería | Actualizado 23.12.2008

De Cai a Belén, Mariana Cornejo canta a la Navidad
La cantaora gaditana presentará su nueva grabación el próximo jueves en el Centro Flamenco La Merced, en la que colaboran David Palomar y Keko Baldomero
Cita a San Agustín Enrique Montiel para explicar lo que es para él el cante de Cádiz: "Si no me lo preguntan lo sé. Es ahora mismo Mariana Cornejo", afirma el escritor isleño para confirmar la rotunda gaditanidad de su cante. La de Montiel es una de las cuatro firmas que acompañan la reciente grabación de la cantaora, De Cai a Belén (Bujío Producciones). Otro de los elegidos por la artista es el ecijano Manuel Martín Martín, quien sintetiza en un solo párrafo los contenidos de este disco de villancicos que es tan flamenco como gaditano. "(Mariana) ha colgado en él nombres como los de su tío Canalejas, del que lo mismo evoca la impronta de su ingenio, que lo hace convivir con La Paquera o Niño Gloria, pero además poner en valor lo que siempre se recuerda -Los Campanilleros de Manuel Torre-, con lo que no debemos olvidar, tal que la singularidad de Manolo Vargas en el Pregón gaditano, la balada de David Palomar y la variante de Ignacio Ezpeleta, a más de aquel primer villancico que ella grabó en 1998 al aire de Canalejas y El Gloria". Efectivamente, así es. Este disco de villancicos flamencos de Mariana es esencialmente gaditano por la herencia que se hace viva en su voz y, a la vez, por la presencia de los artistas, también gaditanos y de la generación que sigue a la de la artista, que la acompañan en el proyecto. En esta colaboración, llamémosla intergeneracional, encontramos uno de los valores más estimulantes de la grabación. Ellos, los jóvenes, son el cantaor David Palomar y el guitarrista Keko Baldomero, que se han encargado de la producción artística de la grabación. Los dos colaboran asimismo en la composición y arreglos -junto a Alex Romero- de unos temas que son mayormente de origen popular, pero a los que ellos le han dado un toque de contemporaneidad. Palomar entrega además un tema de su autoría, la balada titulada La Samaritana, mientras que Keko se hace cargo de buena parte de las guitarras y otros instrumentos que añaden color a los acompañamientos. La mandolina y el bouzouki griego, por ejemplo, con su especial sonoridad mediterránea, aportan un toque que suena a Cádiz porque evoca el pulso y púa de sus carnavales. También en las guitarras podemos escuchar a otro gaditano, Ricardo Rivera, al sevillano Rafael Rodríguez, y a Pascual de Lorca. Entre las otras muchas colaboraciones hay que subrayar los afinados apuntes de percusión de Javier Katumba. Por ese mar de aportaciones frescas, navega la voz de Mariana con todo su poderío y flamencura. Como afirma Juan José Téllez, otro de los escritores invitados, ella "tiene voz de patio soleado, con las sábanas al viento como si fueran velas para que Cádiz, que tiene forma de barco, se haga al mar nuevamente, Voz de montera y de pozo, alma hermosa de torre mirador, corralón de agua clara, de niña a la que le hubieran dicho que fuese a que le fiaran unos mandados a la tienda del Matadero, mientras en casa esperan carta de su tío Canalejas…".
Fermín Lobatón | Actualizado 14.12.2009. Foto de  Portada del nuevo disco de villancicos de Mariana Cornejo.

Se apagó la chispa de Cádiz
Mariana Cornejo, una de las cantaoras más representativas de la escuela gaditana, murió ayer en el Hospital Puerta del Mar a los 66 años de edad.
Abría la boca y hablaba Cádiz. Movía sus manos y mecía Cádiz. Sonreía y hasta la misma diosa Gades apartaba su mano de la frente para observar bien el espectáculo. Mariana Cornejo, Mariana de Cádiz, fue una artista tocada con la gracia y el desparpajo propio de la tierra. Una cantaora paradigmática de una escuela que va perdiendo maestros pero a la que no le faltan seguidores. Una cantaora cuya chispa se apagó durante la media mañana de ayer en el Hospital Puerta del Mar, donde ingresó a las seis de la mañana de ese mismo día. Tenía 66 años.   Aquejada por una dolencia de hígado, la ínterprete llevaba unos cuatro años tratándose de su enfermedad con un especialista en Barcelona que había barajado practicarle una operación. Sin embargo, ayer al amanecer Mariana comenzó a sentirse mal y acudió al Hospital Puerta del Mar, a Urgencias, donde la ingresaron en observación. No llegó a ser trasladada a planta. Su dolencia se agudizó y, al parecer, sufrió un fallo multiorgánico que la abocó a la muerte. Su cuerpo, que se enterrará mañana, será velado hoy en la sala número 5 del Tanatorio de Cádiz (c/ Castellar de la Frontera). Una muerte completamente inesperada para sus amigos y familiares. Para Vicente, su marido, para Meli, su hija, para sus nietos y para todas aquellas personas que la quisieron, que aún quieren a la artista que durante su vida se ganó a pulso ese cariño tanto por su profundo respeto al mundo del flamenco, en el escenario, como por su cercanía y naturalidad, fuera de las tablas. Uno de esos amigos de ley, el periodista Javier Osuna, acompañó a la familia de Mariana en este duro trago junto con su mujer María José. Desde el Puerta del Mar, el investigador flamenco recordaba esa "gracia natural" de Mariana que provocaba que "estando tomando un café con ella en la plaza de San Juan de Dios, ella contando sus cosas como ella las contaba, terminaba toda la gente de alrededor muerta de risa con ella y, lo mejor, es que ella no lo buscaba, ella no lo pretendía, yo creo en esa chispa natural de la que ella era dueña". Esa electricidad, ese desparpajo, ese duende, llámenlo como quieran, fue el nexo de unión, el denominador común de la artista y de la persona. "Mariana subía al escenario sin quitarse el metafórico mandil de ama de casa", dice Osuna. Era la misma. La misma mujer que te daba dos achuchones en plena calle, que te preguntaba por tu madre, por tu padre, por tu tía... La misma que se subía a escena tanto para enfrentar un recital puramente flamenco como para entonar una canción junto a su amigo Chipi del grupo La Canalla. La misma que actuaba en una peña, en un teatro o en plena calle abrazada a la estatua de otro amigo, "don Fernando Quiñones", como ella misma lo llamaba con sumo respeto. La misma que hace apenas un mes vimos en la pantalla grande en el estreno de la película de Gonzalo García Pelayo, Alegrías de Cádiz. No podía faltar ella ni su cante en un título así.   Mariana de Cádiz en Cádiz, en Marruecos, en Madrid, en Barcelona o en medio mundo. "Yo llevo siempre a mi Cádiz en el corazón, por bandera, y yo estoy muy orgullosa de que cuando voy por ahí todo el mundo me relaciona de un tirón con nuestra tierra", nos comentaba hará un año durante el ciclo dedicado a la Mujer del Café de Levante, un ciclo que la maestra de las chuflillas de Cádiz inauguró hablando sin tapujos de toda su vida. De lo bueno, y de lo menos bueno. De su infancia en la calle Pasquín, de su amor por el cante pero de la frustración de que ni a su padre ni, al principio, a su marido, "les hacía ni mijita de gracia" que su Mariana se dedicara profesionalmente al mundo del flamenco. "Pero al final, tragó", reía la reina del soniquete y el tirititrán. De todo habló. De todo hablaba Mariana. Menos de su enfermedad. Nunca dio cuenta, nunca quiso preocupar en exceso a los amigos. "¿Y tú qué Mariana? ¿Cómo estás?". "Yo, muy bien hija" o, a lo sumo, "tirando que voy pero contenta" por tal o por cual... Mariana era sinónimo de alegría y así lo quiso ella hasta el final. Sobrina de Canalejas de Puerto Real, asidua en su juventud a los concursos radiofónicos, apadrinada por el poeta Antonio Murciano, habitual en programas de televisión como El Patio, de Canal Sur, o La Puerta del Cante de TVE, conocida en toda España por el anuncio televisivo para una marca de lejía... Pocos no conocen la biografía de Mariana Cornejo. Su discografía también es fácil de encontrar. Su compromiso con los jóvenes flamencos, su bondad, su empeño en encumbrar el nombre de Cádiz, es una tarea que nos toca ahora a nosotros difundir y recordar. Que no se apague su chispa.
T. García • V. León / Cádiz | Actualizado 07.11.2013 -  Mariana Cornejo, en su última participación en los Jueves Flamenco, en julio de este mismo año. /Jesús Marín

VIDEO

 

AUDIO


Homenaje a Mariana Cornejo
En un Cante por

TANGOS DE TRIANA

Acompañada por Pedro Bacán
Duración 2:59
1993

 Autor: José María Ruiz Fuentes,  Fotos de Juan Manuel Pizones Rico,  recital Mariana Cornejo

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