Nació el Flamenco
Nació el  Flamenco es una pagina Web,  que quiero dedicar al verdadero flamenco, que nace de todos aquellos amantes a la buena música, del mejor arte que se pueda sentir dentro del cuerpo. Para conservar la pureza y mantenerlo para que no se pierda sus origines, con cierta devoción a una afición realmente entendida del buen arte del cante, el baile y la guitarra, como todo lo relacionado con el verdadero arte flamenco. Tal vez quede una minoría de entenderlo, pero haré todo lo posible que se entienda, han querido revolucionarlo de tal manera, que lo único que se ha hecho a sido hundirlo, y hacer ver que cualquier cosa se llama flamenco,  Me pongo a escribir todo esto porque la culpa mayormente la tienen los programa de TV, que solo sacan a grupos que les llaman que son flamencos, y lo que solo suelen es dar chillidos, es muy rara la vez que ponga a un cantaor que merezca la pena, e igual pasa con las emisoras de Radio, escuchar a un cantaor bueno es muy difícil. Los poquitos buenos que hay se morirán sin que los conozcan la gente, que ocurre con todo esto que los pocos aficionados no pueden ver los programas, ni escuchar la radio. La peña flamenca creo que también se están echando a perder, según he podido observar en algunas veladas flamencas. Que suele pasar pues muy sencillo que no tenemos más remedio que quedarnos en casa, y si queremos escuchar flamenco tenemos que poner los discos que nos dejaron grabados los grandes maestros del cante flamenco.
Ruiz Fuentes

Época Gloriosa del Cante Flamenco
Madrid casi ha finales del siglo XIX y principios del siglo XX, era un hormigueo de grandes artistas andaluces, que llegaban a la capital buscando el triunfo, era realmente donde podrían demostrar su Arte, a un público de aristocracia, donde se encontraban afincados la mejor flor y nata de escritores y hombres de leyes, como sabios y pintores, capital que se distinguía en el buen gusto y en el saber. Aquella niña que llegaba a la ciudad, que tan solo contaba ocho añitos, cogidita de la mano de su madre venia en busca del triunfo para poder lograr sus sueños de ser una sobresaliente artista del cante que era lo que sentía verdaderamente, en el Café de la Marina madrileño, situado en la calle Jardines, fue donde canto y desde entonces se le abrieron todas las puertas en los cafés cantantes Madrileños, con solo oír aquella voz tan gitana y flamenca de una preciosa niña llamada PASTORA PAVÓN CRUZ,  su triunfo fue tan grande que se hizo muy famosa y conocida en toda la geografía española, triunfando en todos los lugares que pisaba, se le llego a llamar NIÑA DE LOS PEINES,  apodo que le pusieron cuando todavía era muy pequeña, porque solía cantar estos Tangos, no te peines tu con mis peines que mis peines son de azúcar, que el que con mis Peines se peina hasta los deditos se chupa. Madrid era la capital donde más tablaos de flamencos existían en toda España, donde todos los grandes maestros del cante se daban a conocer, tablaos tan conocidos como el Corral de la Moreria donde solían ir casi toda la aristocracia de Madrid,  como los Gabrieles o el Villa Rosa, por nombrar algunos. Muchos teatros de gran relieve presentaban a los más destacados artistas de la época, e incluso se celebraban concurso de cante Flamenco, como en el teatro Pavón en el año 1926 entregándole la llave de oro a Manuel Vallejo. En el famoso teatro Calderón cantaba la Niña de los Peines uno de aquellos días, cuando por la calle de atocha bajaban D. Antonio Chacón con Pepe Pinto, y al pasar por la puerta del  teatro vieron que allí cantaba Pastora, estaban vendidas todas las localidades, y Chacón exclamo a Pepe Pinto que será lo que tiene esta Niña que acaba con todo el mundo, no hay quien pueda con ella, Pepe Pinto uno de los más grandes aficionados que hemos tenidos se entusiasmo y se enamoró de aquella cantaora, y fue tan grande su amor que sentía por ella que en el año 1.931 se casa en Sevilla en el barrio de la Macarena con Pastora Pavón (Niña de los Peines).
Ruiz Fuentes

Maestro del Cante que deja huellas en el Flamenco
Hablar de este cantaor es quitarse el sombrero con solo oír su nombre, de JUANITO VAREA, solo por haber sido uno de los mejores artistas del Arte flamenco en su profesión, vivió para dejarnos una huella imborrable en el  recuerdo de la historia del flamenco, hablaremos de JUAN VAREA SEGURA, más conocido en el mundo artístico por JUANITO VAREA, nació en BURRIANA (Castellón) un 26 de Abril del 1908, y a sus 100 años de su nacimiento siempre tendremos el recuerdo de este gran cantaor presente en nuestra memoria, que fue único, por su grandeza para todos los cantes, con una voz prodigiosa de mucha transmisión, que han  seguido toda la buena afición, que han sabido apreciar el buen decir del cante, ha sido verdaderamente un cantaor que se ha codeado con todos los más grandes maestros de su época, siendo único en la forma de decir el cante con la voz más flamenca que jamás se ha conocido. Esto lo pueden decir todo los buenos aficionados que le hayan oído o conocido. Su vida artística fue un gran éxito, querido y admirado por todo los más grandes aficionados de aquellos tiempos. Juan Varea aunque no era andaluz, era de las mayores esencias de todos los cantes puramente flamencos y gitanos, era la mayor excepción que se ha conocido de todos los tiempos desde que el cante tuvo uso de razón. Todos los meritos que podamos atribuirle a este genial cantaor seria poco, por su honestidad y bondad con todo el mundo que le rodeaba, era digno de mucha admiración porque nunca había presumido de grandeza, siendo un gran creador de estilos flamencos, como varios estilos de fandangos, como los llamados fandangos nuevos, dándoles a todos los cantes una creación muy personal, creando escuela para todos sus seguidores, ha sido siempre en la  mejor época del flamenco muy solicitados sus discos, sobre todo en las emisoras de radio, llego a tener un éxito incalculable, ha sido conocido en todo el mundo entero donde el flamenco ha llegado a todos los rincones, en el país africano era muy apreciado incluso llegue a conocer a musulmanes que imitaban los cantes de JUANITO VAREA, tenia una forma de cantar de tanta transmisión que gustaba mucho por todo el mundo donde fuese escuchado, podemos decir también  que se le otorgaron muchísimos galardones y premios, se le hicieron muchos homenajes en vida, en los mejores teatros de Madrid y pueblos de la geografía española como en Andalucía y países Americanos. En 1983 cuando ya se encontraba delicado en su estado de salud, y ya se había retirado del cante, la Cátedra de Flamencología de Jerez le concedió el Premio a la Maestría como reconocimiento a toda una vida dedicada al cante. Murió el día 8 de noviembre de 1985, en Madrid, que Dios lo tenga en gloria por los siglos de los siglos.
Ruiz Fuentes

Así fue como ocurrió
Jerez  de la Frontera, que tiempos aquellos de los años cincuenta, la primera vez que visite aquel pueblo haya por los años setenta, todavía se seguía manteniendo aquella gran afición de siempre, en la primera bodega que me encontré entre a tomarme una copita de manzanilla tío pepe, quise saber por la Paquera de Jerez, y le pregunte al tabernero, ¿suele estar por aquí por Jerez esta cantaora?, y me contesto con mucha guasa, la Paquera no puede venir a Jerez ni puede actúa en ningún teatro, yo con mucho asombro le conteste ¿y eso porque?, y me contesto sonriente, pues ya lo ve usted cada vez que actúa aquí esa mujer rompen las butacas del teatro, vamos lo destrozan, y yo no tuve más remedio que responder ole ole así se habla, veo que se sigue apreciando el cante, esa mujer quita el sentido siempre que canta, por su genio con mucho arte y forma de trabajarlo para trasmitírselo a la gente.
Ruiz Fuentes

Memorias imborrables
Corrían los primeros años del siglo XX,  época del mejor apogeo del flamenco,  donde en cualquier rincón de España, bien fuese Andalucía, Castilla la Mancha, Cataluña, Asturias, Valencia, y muy especialmente Extremadura, como también gran parte de países extranjeros, sobre todo Marruecos Español, donde emigraron muchísimos Andaluces,  era un punto de encuentro de los mejores maestros de aquella época gloriosa, en aquel tiempo se sentía el hormigueo de la verdadera afición que producía el cante Flamenco,  en cualquier parte, bien fuese en la misma calle, en los bares, sala de fiestas, establecimientos de Cines como Teatros, se formaban reuniones entre amigos, para desahogar la afición patente que existía. Un punto muy principal era las emisoras de Radio donde transmitían las últimas grabaciones de aquellos grandes Artista, aquellos primeros discos de pizarra de 16 r.p.m.  La radio solía tener un programa muy rentable que se emitía como discos dedicados, que era muy solicitado por las gentes para felicitar a sus familiares amigos o novios en su onomástica,  los más conocidos por sus discos eran la Niña de los Peines, como Manuel Vallejo, como todos aquellos que grabaron en discos de pizarra, a muchos de ellos no se pudieron conocer sus grabaciones hasta muy entrada la mitad del siglo XX, hasta que se pudo reconstruir sus grabaciones. Por la casa EMI- Odeón, S.A. España, reconstrucción Técnica a partir de los años 1978. Alfredo Arrebola Profesor y cantaor, y director del “AULA DE FLAMENCOLOGÍA” de la Universidad de Málaga, fue uno de los que más contribuyo en este trabajo de poder recuperar estas grabaciones de los discos encerados y de pizarra, para poder llegar a conocer los cantes de Juan Breva, D. Antonio Chacón, o Pena Padre, como muchos cantaores más, que aun no se conocían. Esta gran labor ha sido una obra maestra para la nueva generación, para conocer a los maestros del cante y aprender de ellos. 
Ruiz Fuentes

Detalles de un aficionao
Afición, Inclinación, amor a alguien o algo. En el cante flamenco afición es un vivo interés de grandeza y sentimientos, que se siente muy dentro de tu cuerpo, especialmente toda aquellas personas con muchos sentimientos, sencillas y humildes. Para ser un buen artista todas estas cosas son esénciales, como todo el buen aficionado para poderse complementar con el artista. Ante todo dependen del publico, que son los que le dan la popularidad. Una noche esto ocurrió a mediado de los años ochenta del siglo pasado, estando en la Plaza de Santa Ana de Madrid con el Gitanillo de Bronce, (primo hermano de Agujetas). Allí solíamos ir muchas noches, en realidad era la plaza donde sé reúnen todo los artista, una de aquellas noches no encontramos con Enrique Mórente, el gitanillo que era muy apreciado por todos los artista, cada vez que le veían le saludaban con un fuerte abrazo, entonces el gitanillo me presento a Enrique, con la habitual presentación que tenia de mí, aquí te presento a quien más sabe de cante de toa España, entonces Enrique nos dice mira vamos a ir a un sitio que conozco y vamos a echar un ratito, por el camino hasta el sitio que se encontraba la cueva, que no recuerdo exactamente si era en la calle Amparo o en la de Ave Maria, antes de llegar a la plaza de lavapies. Por el camino por toda la calle de Atocha hasta llegar, me canto unas malagueñas, quiso saber si sabia distinguirlas, y si me gustaba como cantaba por malagueñas, empezó por una del Canario, con una perfección enorme, le dije ole Enrique así se canta por el canario, me contesto, ole tu si que sabe, luego otra de Chacón, de fosforo el viejo y del mellizo, todas ellas con un estilo perfecto, para mi desde aquella noche me demostró ser un perfecto cantaor por malagueñas de varios estilos, único. Cuando llegamos a esa cueva, no me querían dejar entrar por ser una cosa muy privada entre ellos, pero Enrique Morente contesto, como no entre este hombre no entramos ninguno, (una bella persona de sentimientos y arte al flamenco), una vez dentro ya había allí unos guitarrista que se suelen reunir para tocar entre ellos. Bueno empezó a cantar, el Gitanillo de Bronce canto martinetes, solea, seguriyas y Bulerias. Mórente sabia que tenia ante él, a un buen cantaor y un buen aficionao, cosa muy importante en estas reuniones entre amigos del arte, canto Mórente por seguiriyas para crujir los huesos, por solea, Martinetes Tientos, fandangos, donde tuve que galear con mucha pasión ante un buen cantaor. Lo que haga o quiera hacer últimamente me trae sin cuidado, al artista hay que conocerle personalmente, en unos ratitos como estos que os he contado. De esto hay mucho que hablar de otros muchos artista.
Ruiz Fuentes

El cante en países Extranjeros
Tánger ciudad internacional, afincados gran parte de extranjeros de varios países, ha sido un punto esencial para el flamenco, donde la mayoría de los artista se han encontrado bastante a gusto para interpretar el cante, a sido un pasaporte de reconocimiento creativo de reconocer el valor del artista, donde se le ha dado cabida a todos aquellos que podían demostrar su talento y sabiduría. Radio Tánger emisora presidida por un grupo de aficionados al cante flamenco, llega a tener en ese rincón marroquí un éxito enorme, con un programa extraordinario, divulgación del flamenco en la mejor época del cante de todo los tiempo. Se solía hacer concursos para aficionados de todo tipo, relacionado con el flamenco, recuerdo que mi padre gano uno de esos concurso como critico, hablo de los años cuarenta del siglo pasado, donde desfiló todo los mejores maestro del cante de primero de siglo XX, sabiendo que Juanito Varea cuando visitaba ese país no le dejaban salir, cuando tuve ocasión de hablar con él se lo comente, y me dijo que si que era cierto, en Casablanca, Tánger y Tetuán era muy apreciado. Como también el cantaor que no gustaba le echaba del teatro. Todas estas cosas hay muchos escritores que lo ignoran, porque no han vivido esta verídica realidad del cante. Radio Dersa Tetuán otra de las emisoras que hicieron mucho por el flamenco en nuestro protectorado español, dando a conocer infinidad de cantaores de una categoría increíble que nos representaba el arte más puro. Conservo trofeo del Primer premio, Poemas del Cante, patrocinado por Radio Dersa (Tetuán) en el año 1.956. A Tetuán solía ir toda la flor y nata de aquella mejor época del cante Andaluz, donde se ganaba más dinero, siendo una zona de militares muy bien considerada.
Ruiz Fuentes

Comentarios Flamencos
Todo en el flamenco es sorprendente, teóricamente se pueden decir tantas cosas que a veces es insólito comprender todo lo que se comenta. No quisiera desairar a nadie, pero el flamenco prácticamente hay que vivirlo, hay que nacer con esa condición tan influyente que se manifiesta dentro de ti, con mucha afición sentimientos y devoción. Estar rodeado siempre de grandes artistas, cantando sin o con estrumentos, el caso es igual, hay que sentir esa sensación de pena que nos invade a veces un desengaño, desgracia o despecho, como cualquier alegría de satisfacción recibida en ese momento, desahogando todo lo más profundo que lleve dentro de tu alma. El cante hay que sentirlo, entender para que te pueda gustar, conocer sus formas de impresión, inspiración y transmisión. Su apreciación también esta en saber distinguir los cantes, saber cuando se canta mal por cualquier cante, y demostrarlo que lo hizo mal, para todo esto hay que estar muy capacitado. Pero para esto hay que saber mucho de flamenco, y no digo que saber de flamenco sea saber cuando nació, cuando murió o quienes eran los padres de un cantaor. No, saber de esto es saber diferenciar los estilos del flamenco con exactitud y sabiduría. Especialmente existen muy pocos que estén lo suficientemente capacitados, para ser un buen jurado del cante flamenco. Todo esto se demuestra oyendo cantar. Lo único que pretendo es Fortificar el flamenco desde sus raíces, para que no existan incoherencias
Ruiz Fuentes

El sentir del flamenco
Desde el puerto de Algeciras embarcaba yo aquella tarde, y en un bar que había en el muelle escuche una voz cantante, y sin pensarlo dos veces me metí para animarle, fue tanta la emoción que sentí, que perdí incluso la lista de embarque, después de un largo tiempo sin ir a casa a ver a mis padres, preferí oír aquel cante con voz dolorida y con mucho arte. Cuando por las calles sentía una guitarra y la voz del cantaor, me paraba para oír aquel toque o aquel cante de tanta nostalgia, sin importarme de que rincón salía ni quien era el cantante, solo quería escuchar lo que llevaba en mi sangre. A pasar por Córdoba un día, en una de sus bodegas escuche a uno cantando por alegrías, fue tanto lo que me gusto, que le anime para que grabara aquellos cantes en discos de pizarra.  La afición cuando se lleva muy dentro duermes hasta en las calles sin importarte nadie, solo sentirte a gusto con él quien tiene delante, sea cante chico o sea cante grande
Ruiz Fuentes.

El Critico y el Cantaor
Como critico solo me queda que apuntar algo que se esta viviendo actualmente. Cierto es que no todos los que escriben de flamenco saben lo que escriben, como tampoco todos los que cantan saben lo que canta, pero una gran mayoría sí saben lo que escriben, como también hay cantaores que saben lo que canta, porque han adquiridos los suficientes conocimientos, como grandes profesionales. Tener presente que la gran mayoría de los profesionales a este estudio del flamenco saben lo que escriben, porque sencillamente, saben lo que escuchan, y tienen la obligación de decir si este o aquel cantaor ha cantado mal o bien sin necesidad de tener que pedir consejos de nadie. El buen crítico en la mayoría de las veces tiene toda la razón. Yo también lo he podido comprobar, pero los que tienen la culpa son los propios artistas,  porque una gran mayoría de ellos no tienen ningún tipo de escrúpulos en mendigar, a esos falsos críticos, sin darse cuenta que se están haciendo un flaco favor a ellos mismos y a los demás,  el tiempo siempre pasa factura.  Hoy día hay muchos artistas flamencos que se están apartando del flamenco ortodoxo para hacer un flamenco según ellos más comercial, pues bien, yo no tengo nada en contra de esos cambios, quién soy yo para oponerme a ello, pero lo que no se puede permitir, es que se diga que eso es flamenco. No señor, eso no es flamenco por mucho que ustedes se empeñen en proclamarlo a los cuatros vientos,  será cualquier tipo de música que sea,  pero nunca, jamás, será flamenco. También estoy de acuerdo sobre que todo lo que se cantaba antes no era bueno. Efectivamente así es, como tampoco es bueno todo lo que se hace hoy, y ahí entran los críticos los buenos, para desenmascarar a los malos y falsos flamencos, entre ellos, los que hacen ese nuevo flamenco. En fin, para que seguir. Yo creo que todos: artistas y críticos, deberían hacer su papel lo mejor que sepan y con la mayor profesionalidad posible, es decir: los artistas que se dediquen a hacer arte, y los críticos a criticar, todo lo que este bien como mal, sin llevarse por lo que digan los demás, a lo suyo lo suyo, lo dicho; hagamos que lo blanco sea blanco y lo negro sea negro.
Ruiz Fuentes.

Psicología flamenca
Abriendo un poco el abanico existente en este mundo del flamenco, nos encontramos con bastante dificultades a la hora de dar nuestras opiniones, cada uno alberga ideas diferentes de modo de pensar, coincidir es algo difícil,  pero a nadie se le puede reprimir los gusto, en esto si que no hay nada escrito. Hay ejemplos evidentes que tal vez ignoren muchos, es sabido que al aficionado payo le gusta el cante gitano, pero lo que no saben que sin embargo al gitano no le gusta el cante payo, no le ponen la mínima atención, raras excepciones admiten algunos como a Manuel Vallejo envidiado en su época por la mayoría, entre payos y gitanos (por su Arte compás y el bien decir del cante), como a D. Antonio Chacón creador de una escuela flamenca que han seguido todos los que se han dedicado a este mundo del flamenco, pero sin poder imitarlos,  (solo los Payos). Los gitanos copiaron y enriquecieron esta línea flamenca que se extendió entre todos ellos, mayormente para su comercialización. De estos cantores payos mencionados solo sintieron admiración, porque saben que fueron grandes maestros del cante flamenco, solo se  dignaron imitar los fandangos aprendidos del Corruco de Algeciras, Manuel Vega (Carbonerillo), José Palanca o el Sevillano como una cosa aceptable a sus gustos y fácil de imitar, pero no le hablen de ninguno otro más porque no lo admiten como buenos cantaores, según ellos son  únicos que saben y conocen el cante. Es obvio también resaltar  que entre aficionados profesionales, cantaores, escritores divulgadores de este arte siempre han existido las rencillas, ese mutuo acuerdo ese entender a sido poco explícito a la hora de dar el veredicto, hace tiempo que solo me dedico a escuchar todo lo relacionado con el flamenco, como cosa muy intima de sentir y apreciar, pasando por alto cosas menos aceptables pero con un mérito y un valor digno de tener en cuenta, por todos aquellos que ponen  todo su saber en demostrar este gran Arte que es el cante flamenco.      
Ruiz Fuentes

Hablar de cante flamenco
Cuando se habla de cante flamenco hay que saber adaptarse a la realidad, de nuestros pueblos de nuestra cultura con esa sencillez y sentir de nuestras gentes, lo que no se puede entrevista a un cantaor sin saber leer ni escribir, y un poco apartado de la sociedad, con palabras técnicas fuera de concepto de la cultura flamenca, lo único que puede ocurrir que no lo entienda ni escuche nada de lo que le dicen, a igual ocurre con cualquier escrito que no este dentro de las formas de expresarnos que tenemos los llamados flamencos, la verdad yo no entiendo mucho de los escritos de los llamados buenos escritores, tal vez sea más torpe que nadie o las palabras técnicas no la entienda,  lo único que siempre he entendido un buen cante dicho por cualquier aficionao que sepa bien expresarlo y transmitirlo. Hablo de todos los aficionaos que siente el flamenco, y conocen las formas de saber quien canta bien. Gustar oír cantar es fácil, pero conocer los méritos del cantaor su sabiduría las forma de decir el cante, eso ya es más difícil, no todos los aficionaos lo entienden. Tenemos cantaores/as en el flamenco muy relevante que admiran grandes masas, y si embargo al buen entendido que conoce y siente la verdadera afición no les gusta.    El cante hay que expresarlo de una manera adecuada, con una garganta prodigiosa y un timbre de voz que te haga sentir sus matices en lo más hondo de tu alma, simplemente aunque el cante sea hablado, pero que tenga ese pellizco de sonar en tus oídos con toda la grandeza que dios nos a dado es suficiente. Es como la buena música la gente no la entiende, prefieren los ruidos y cuanto más suenen mejor.  Aparte de lo que se canta hoy tampoco se exige nada, y cada uno se amoldan a lo más fácil, buscando también lo que él publico pueda entender y le pueda gustar, de nada sirve esforzarse si no le van exigir nada.  Hubo una época donde existía mucha afición, y al cantaor se le exigía bastante. Se cuenta que El Niño Gloria siendo un buen seguiriyero, como también era muy completo y conocía muchos cantes, en Mairena del Alcor empezó cantando por fandangos y lo echaron de Mairena, caso parecido ocurrió en Tetuán capital de Marruecos Español, cantaba el Niño de la Huerta, y por confundirse en unas Malagueñas, a grito lo echaron, tubo que pedir perdón y continuo casi toda la noche cantando. Estos casos ocurrían antiguamente, el cantaor debía dar todo lo mejor y cantar bien claro esta, para eso él público pagaba, para oír buen cante. Ahora lo único que pasa que todos aquellos buenos aficionados que quieran escuchar cante se tiene que llevar al cantaor aparte y pedirle lo que a ellos más les guste. Claro  celebrando una fiesta apropiada para ellos.
Ruiz Fuentes

El Cante
El cante, no es para recrearse, el cante es para sentirlo vivirlo y que te haga emocionar, si no decirme que sentido tiene el cante,  de estos ha habido muy buenos maestros, por su forma creativa y el bien decir del cante,  eso es un don que le da dios al cantaor,  por ser la mayor reliquia que se pueda escuchar,  eso es sentir el cante, lo demás es recrearnos en su bien decir.    Sigue habiendo muy buenos cantaores y muchos que quedan todavía por descubrir. La Seguiriyas con sus penas dolor y el buen sentir, satisfechos están los gitanos cuando la tienen que decir, desahogando todo lo más profundo que se siente en su alma y en su corazón, sentados con la cabeza boca a bajo expresaban aquella desgracia que sentían, un gitano amigo mío con mucha pena y dolor me dijo, te quiero cantar para desahogar esta tristeza mía, porque me he enfadao con la mujer que más quiero, se sentó a la vera mía  y con  lagrimas en los ojos me canto por seguiriyas, ,  terminamos llorando los dos abrazados,  desde aquel día aquel gitano y yo, nos hicimos compadres, uniéndonos una amistad inseparable, me estoy refiriendo con mucha admiración a Miguel Pastor de los Santos (Gitanillo de Bronce).  El cante es algo tan grande, es como un caballo desbocado que quiere salir corriendo, en medio de los campos en busca de la libertad para sentirse contento, es algo que arrancamos de lo más profundo del alma, para el desahogo de las penas, alegrías, desaires o nostalgias, es un prodigio que nos dad dios, para que podamos entendernos todo lo que queremos expresar, a nuestros seres queridos o aquellos que tenga tanta maldad, es algo que se lleva tan adentro que sacamos de nuestro pecho, de lo más profundo del alma, eso es el cante el desahogo de nuestras almas.
Ruiz Fuentes

Un gran encuentro
Un día, esto ocurría en el año 1.982, en Parla (Madrid), cuando un amigo llega y me dice: "No sabes quee hay un gitano llamado Miguel (El Gitanillo de , que vive en este pueblo que canta muy bien, y mañana actúa en el teatro de la Cultura, en un festival patrocinado por el . Le dije que no lo sabía y que nunca había oído hablar de él, que no sé como canta. Aquella misma tarde tuve que ir a un pueblo de Toledo, a llevar una máquina registradora a un bar, y me encontré que en ese mismo bar tenían la cinta del Gitanillo de Bronce. Le dije al dueño que quería la cinta, pero resulta que no se podía abrir el candado de la estantería, le dije que tenía que escuchar esa cinta, porque mañana actúa en mi pueblo y quiero saber como canta, que lo abriera como pudiese. Total que lo consiguió después de apalancar el candado. Cuando me fui y escuché la cinta no pude resistir la emoción tan grande que me causo que tuve que jalear y decir "Ole" más de una vez. Sin pensármelo dos veces llame a un íntimo amigo que vivía en Madrid, Carlos Diez, un buen conocedor de este Arte, casado con TERESITA una bailadora Sevillana, que encabezaba carteles con primericitas figuras del cante flamenco.  Quedamos para presenciar aquella actuación de aquel gitano que tanto me impresionó oírle canta en aquella cinta. Cuando estuvimos en el Teatro de la Cultura, aquel cartel estaba encabezado mano a mano por Manuel el Agujetas y Miguel Pastor (el Gitanillo de . Estuvimos viendo el espectáculo que nos causo una emoción impresionante, nada más terminar la función, quedamos con los artistas para invitarles a celebrar aquel encuentro. Nos fuimos a un reservado, donde basándose en cantes, tapas, vino y brindis, celebramos el haber conocido artistas tan grandes del cante. Desde entonces nos hicimos tan amigos, que estuvimos juntos durante muchos años, incluso trabajó conmigo en las ventas de máquinas de oficinas y registradoras. Solía cantarme todos los días, algunas veces venía su primo Manuel (Agujetas) a verle, y me solía cantar en una habitación que yo tenía en mi tienda, grababa sus cantes que sigo conservando como un gran recuerdo, conservo cantes inéditos de todos ellos, como una de las mejores grandezas que se haya podido escuchar del cante puramente gitano. Llegué a conocer a toda su gente uniéndome una gran amistad, siendo su compadre.
Ruiz Fuentes

Experiencias vividas
Trascurrían los años cuarenta, siendo muy niño todavía,  mi padre nos solía  llevar al teatro haber las grandes compañías que a mi pueblo llegaban, de todos aquellos artistas  y cantaores que existían en el mejor momento del flamenco, solían desfilar toda la flor y nata de  los grandes maestros del cante,  en la mejor época de creación del flamenco, donde todos ellos trataban de agradar al publico con sus nuevas renovaciones, que cada uno trataban de realizar sus creaciones y estilos diferentes y muy personales, en aquella época gloriosa llegue a conocer a muchísimos grandes maestros del cante, como a Manuel vallejo, José Palanca, José Cepero, el Peluso, Canalejas, Niño de la Huerta, Cojo de Huelva, Pepe Marchena, todos los que estaban en su mejor apogeo del cante, todos ellos payos, el cantaor gitano se solía conocer  menos en los teatros, excepto la Niña de los Peines que triunfaba revolucionando el mundo del cante flamenco. Manolo Caracol  monta su propia compañía, como muchos artistas destacados, que se solían abrir pasó en el mundo del flamenco montando sus propios espectáculos,  muchos de ellos empezaron copiándose unos de los otros hasta que fueron creando su propio estilos personal. Era una época muy distinta a la que se vive hoy. El cante se escuchaba por todos los rincones,  en todos los bares y centros públicos, sobre todo las emisoras de radio emitían muy buenos programas donde iban dándonos a conocer toda las revoluciones de los discos que iban grabando todos los artistas, como sus nuevas letras y creaciones, y de todos aquellos que iban saliendo nuevos y se daban a conocer en este mundo del nuestro arte, que eran muchísimos,  a Juanito Valderrama le gustaba muchísimo ir por estas tierras africanas, porque era muy apreciado entre los musulmanes, recuerdo que una de las veces que estuvo en la emisora de radio Dersa Tetuán, haya por el año 1.952,  comento que nada más llegar saco esta letra que dice así, de Tetuán a Melilla de Melilla a Tetuán los ojitos de mi mora me van dando púñala, las letras de Pena Mora y el Emigrante también fueron sacadas en esas tierras de Marruecos. En mi familia había quien cantaba muy bien, como  muchos de mis amigos, cosa muy privada entre nosotros si darnos a conocer,  y así existían muchísimas gente que sabían cantar, pero solamente para ellos por la afición tan grande que existía en esa época gloriosa. De todas estas experiencias vividas se crean muchas anécdotas donde uno realiza la vida del artista.
Ruiz Fuentes

Arte y sabiduría
El cante flamenco es un privilegio que nos da dios, todos los buenos cantaores que tienen ese don de saber cantar se manifiestan ante un publico, para que le escuchen lo que ellos mismo sienten, para transmítaselo a todas las personas que tienen a su lado, quieren desahogar lo que se siente al expresar cualquier letra, tal como realmente es la vida, de las cosas que le rodean, y para ello ponen todo su saber de manera de impresión, para quien los escuchen puedan entender sus sentimientos e inclusos sus alegrías. Ha habido siempre muy buenos cantaores, que han formado grandes compañía, donde se han presentado en los teatros en grupo para llenar el espectáculo, y poder deleitar al público,  con su arte de buenos cantaores,  de todo aquellos maestros del cante de la mejor época, ya veteranos que se solían presentar en el Teatro Circo Price de Madrid, todos ellos figuras del cante muy destacadas,  solían cerrar el espectáculo con unos fandangos, sobre todo Canalejas de Puerto Real, era el más ovacionado, escuchen sus FANDANGOS.  FANDANGOS  Acompañado por Esteban de Sanlucar (duración 2:46)
Ruiz Fuentes

Carta de un gran aficionao

Querido José María: Estaba yo pensando entre mí: ¿Cómo le puedo demostrar a José María Ruiz Fuentes que le camelo un montón y le deseo mucha salud y paz en este año que empieza? Dándole mi cante. Estamos en un momento de desmadre total. De una parte, nuevas generaciones más perdidas que una cabra en un museo. De otra parte algún viejo suelto, que porque suena gitano, cree que canta gitano. Y se consideran la pureza en persona.

NO ES LO MISMO SONAR GITANO QUE CANTAR PURO GITANO.

Podemos escuchar por la calle un gitanazo vendiendo melones y pregonándolos en alta voz, y suena tan gitano que casi le decimos ole. Pero eso no es cantar gitano; eso es solo sonar gitano. Humildemente me atrevo a decir que he dedicado mi vida, y he procurado beber de las fuentes más puras del cante gitano: Juan Talega, Manolito el de María, y sobre todo Enrique de la Paula del que tuve el privilegio de aprender, así como de tía anica la Piriñaca, Rosalía de Triana, Las chachas Luisa e Inés, que eran hijas del Pinini, y tías de la Fernanda y la Bernarda, la Perla de Cádiz, Aurelio Sellés Nondedeu, y algunos viejos que nadie conoce y que cantaban más puro aun que estos famosos. Fruto de esos cantes, y teniendo en cuenta mis limitaciones son estos que te envío.

QUE SIRVAN PARA DESEARTE LO MEJOR EN ESTE AÑO QUE ENTRA, MUCHA SALUD PARA QUE SIGAS CON TU LABOR A FAVOR DE LA VERDAD DEL CANTE EN ESTE TIEMPO DE PÉRDIDA DE PUREZA POR TODOS LADOS.

Estos cantes por soleá de Alcalá, están hechos un día cualquiera, sin ensayar, en la Peña La Soleá de Marchamalo con acompañamiento a la guitarra de Salva del Real.  A medida que nos vamos compenetrando se enriquece también la guitarra. Escucha lo que hace Salva en la introducción. Es exquisito Un abrazo, de tu amigo que sin conocerte personalmente te aprecia y respeta.

Paco el de la Petaca.

 

 

Paco el de la Petaca
Pero es el caso que aquellos cantaores y cantaoras que más me han influído, como Manolito el de María, Enrique de la Paula, Juan Talega, La Piriñaca, Aurelio Sellés, Antonio Mairena y otros grandísimos cantaores no profesionales, serían los que podrían hablarte de mi anhelo por beber de sus fuentes puras cantaoras, pero ya no pueden hablar porque hace muchos años que se marcharon. Es en sus casas donde yo cantaba recogiendo lo que me iban apuntando. Muchas visitas a la Calle de la Sangre de Jerez, haciendo son sobre la mesa camilla de tía Anica la Piriñaca. Algunas jarras de limoná con Tío Juan Talega en su casa de Dos Hermanas, oyéndole embelesado no solo apuntar los cantes sino hablarme de su Tío Joaquín, y tantas cosas más. Incluso un tocaor tan gran persona como amigo, me acogió en su casa de San Juan de Aznalfarache, y en la urbanización donde se compró un chalé, me refiero a Pedro Bacán, con el que pude afinar muchas cosas de compás y de todo especialmente en la soleá y las bulerías, también se nos ha marchado. Y los grandes maesttros cantaores, que, de pronto, en poco tiempo, ya no estaban. En su lugar, empezó a nacer lo que ahora se está escuchando. Eso, aparte de experiencias personales me dejaron mudo veinte años. Como digo algunas veces, he estado veinte años en el congelador, y ahora me estoy descongelando. ¿A quién le va a interesar la biografía de alguien que no se conoce? Porque aparte de las dos veces que has incluído algún cante mío en tu página, no me he dado a conocer hasta ahora, cantando en alguna peña en este último año. Si quieres incluír los cantes que te envío en tu página, no hay ningún problema. Pero aparte de quien me ha escuchado cantar y sabe que tengo una petaca de plata en el bolsillo y sobre ella me hago el son de los cantes, nadie más sabe quién pueda ser Paco el de la Petaca. Tan solo tú, y algunos aficionados cabales sabéis que preferiría morirme antes de adulterar los cantes tan puros y limpios que pude recoger de mis queridos maestros
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Paco el de la Petaca.

Lo que no se puede aprender en los libros

No sabemos cómo ocurrió el milagro. Quizá, aquel joven mocito, Joaquín el de la Paula, cuando bajaba de las cuevas del Castillo a su pueblo, Alcalá de Guadaira, veía mecerse las flores junto al camino y cantiñeando, le dio a su cante la cadencia del viento meciendo las flores. El caso es que en su primer cante, aparece ese mecerse como se mecen las imágenes en Semana Santa, que se llama cadencia y va más allá del compás. Este cante, como yo imagino que debía ser, después de escuchar a Tío Juan Talega, a Manolito el de María y a su hijo Enrique, lo he hecho con la letra: Tengo yo en mi corazón / Dos escaleras de vidrio/ Por una suben las penas/ por otra baja el alivio. El segundo cante que te mando, José María, es el de cambio de La Sarneta. Y es, ni más ni menos que una maldición gitanísima: Al arrevolver/tantas plumas tiene un gallo/tantas puñalaítas te den. Y el tercer cante es también de Alcalá pero un estilo totalmente distinto del primero de Joaquín. Es un cante de La Roezna, una gitana cantaora genial que era guisandera y le llevaba la comida a los esquiladores de ovejas o jornaleros contratada por los dueños de las fincas o los rebaños. Dice así: Hijita de mala mare/Criaíta en malas tripas/ revuelta en malos pañales. Me contó un viejo maestro cantaor de Mairena que la Roezna compraría los apaños del cocido a algún carnicero, y rebañaría la pobre lo que pudiera para dar de comer a sus chorreles, y luego al señor o la señora que la contraban les decía cantando: Ay, qué tío más mezquino/mira lo que me ha endiñao/por medio onza de tocino. Para hacer estos cantes es imprscindible beber de las fuentes puras de estos cantaores y empapado de ese espíritu, tratar de expresarlos.
Paco el de la Petaca".

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