TOMÁS DE VARGAS
SUÁREZ, cantaor gitano más conocido en la historia del cante como Tomás el Nitri,
nacio en el Puerto de Santa María (Cádiz) en 1850-¿. Sobrino de El Filio, Juan
Encueros y Curro Pabla. Envuelto en la leyenda, la vida de este intérprete está
inmersa en una serie de contradicciones, partiendo de su lugar de nacimiento,
aunque exista una partida de bautismo hallada en la Iglesia Prioral de El Puerto
de Santa María, pues existen opiniones dispares que lo consideran
indistintamente natural de Cádiz, Arcos de la Frontera, Jerez de la Frontera y
Puerto Real, lo cual ha producido polémicas entre los investigadores. No
obstante, Demófilo, en su obra Colección de cantes flamencos, aparecida en 1881,
lo califica de portuense, en virtud de la información que le proporcionó el
cantaor jerezano Juanelo. En cuanto a su muerte, la tradición oral igualmente se
contradice, unos sostienen que murió joven todavía y tuberculoso y otros, lo
niegan. Igualmente es motivo de distintos pareceres, las circunstancias que
rodearon el otorgamiento en su favor, y por vez primera, del trofeo La Llave de
Oro del Cante.
En torno a este
acontecimiento, la versión más divulgada es que la recibió en 1868, en el Café
Sin Techo de Málaga, en medio de la euforia de un grupo de aficionados,
recibiéndola de manos de Manuel Pérez de Guzmán y el general Sánchez Mira;
existiendo otra versión en torno al hecho, ubicándolo en Jerez de la Frontera,
durante una fiesta de cabales. Al cabo del tiempo y las investigaciones la duda
persiste y no se tienen pruebas claras al respecto. Otra de las curiosidades que
rodean a El Nitri, también conocido por El Nitre o El Mandanga, es su negativa a
cantar delante de Silverio Franconetti, para que no conociera a su través los
cantes de su tío El Fillo, cantes que por otra parte figuraban en el repertorio
de aquél. Al parecer, EI Nitri, de quién se cuentan las más estrafalarias
anécdotas, algunas de difícil credibilidad, solamente cantaba en reuniones de
amigos y familiares y nunca en competencia con otros cantaores profesionales. Lo
que parece cierto es que vivió de joven en Cádiz. pues su familia, y él mismo,
aparece en padrones de la capital de su provincia; y también que vivió en Alcalá
de Guadaira y otras localidades sevillanas y en Málaga, en una especie de
errancia consecutiva Aurelio de Cádiz. en una de las curiosidades que narró a
José Blas Vega, sitúa a El Nitri cantando con la guitarra de Patiño en el colmao
gaditano La Concha, al referirse a Andrés El Loro, quien también participó en la
reunión. Igualmente, Aurelio de Cádiz recordaba que la letra de siguiriya que
dice: «Pobrecito Ponce/que en Lima murió I cómo llamaba a Cristina murió / y no
la vio», referida al torero casado con Cristina Ortega, hermana de El Cuco. era
original de El Nitri, amigo de Ponce. Juan 'I'alega, en una entrevista de
prensa, aseguró que El Nitri vivió tres años en Alcalá de Guadaira, en casa de
su familia. Al decir de Antonio Mairena, una sobrina del Tío Maero, que tenía
noventa años, le relató que la fiesta en la que entregaron la Llave de Oro del
Cante a El Nitri, estuvo organizada por los jerezanos Manuel Molina y Juan
Junquera. En el número 75 de La Ilustración Ibérica (Barcelona. 7-6-1884) puede
leerse: «Caoba hizo el elogio dc su pariente, su tío Tomás, El Nitrí,- ¡ Ese si
que sabía cantar por tó lo alto! EI pobre espichó en Cádiz. Era mu bebedor y mu
juerguista». Por lo que se deduciría que El Nitri murió hacia los treinta años
de edad, aunque todo lo relacionado con El Nitri son conjeturas, dada la falta
de datos concretos, al no aparecer su nombre en ningún programa ni reseña de la
época
entrada a Cádiz
Vista panorámica y al fondo Castillo de San Sebastián de Cádiz
A continuación transcribimos las
glosas literarias más significativas sobre su vida y los juicios que se han
realizado sobre sus cantes: G. Núñez de Prado: «Bohemio por temperamento. más
que por necesidad, pues poseyendo las facultades que poseía pudo vivir
tranquilamente donde mejor le hubiera parecido sin conocer los horrores de la
miseria. arrastrado por la constante inquietud de sus nervios y las insaciables
ansias de su imaginación. anduvo errante como un corneta de región en región, de
ciudad en ciudad, de pueblo en pueblo, y ha pintado en un cantar, soberanamente
sentido las angustias del aislamiento del alma extranjera en un país que se ve
sola en medio de la humanidad. He aquí el cantar aludido: "La pastora divina /
venga en mi compañía, / que me veo sin calor de nadie / y en tierra mu extraña"
Fernando el de Triana: «Extravagante y enigmático cantaor que, como se ve por su
fotografía, lo retrataron unos amigos, constituidos en tribunal clasificador,
con la llave del cante en la mano. No es que yo censure la opinión de aquellos
críticos que a la vez fueron incondicionales partidarios del gran Tomás, pero
debo advertir que esa gloriosa llave la ganó El Nitri cantando sin competidores
presentes. Estoy muy lejos de rebajar en lo más mínimo el gran arte del famoso
cañí; pero digo que si al Nitri le otorgaron la llave del cante, ¿qué había que
haberle otorgado a Silverio? Porque éste. fue a todas partes desafiando a cantar
a todo el mundo, y en todas partes triunfó. En cambio, Tomás El Nitrí no cantó
en su vida delante del glorioso Franconetti, achacándose esto a las
extravagancias de Tomás, y lo cierto es que Silverio se murió sin tener el gusto
de escuchar al famoso y enigmático calé. Por encima de todo esto está que Tomás
cantó inimitablemente una siguiriya, que fue la que mas inmortalizó, y esta es
la copla: Por aquella ventana I que al campo salía, / le daba voces a la mare e
mi arma / y no me respondía". Si todo lo hubiera cantado como esto, no digo
darle la llave: ¡el llavero!». Ricardo Molina, con la teoría que desarrolló en
torno a su crianza y diferencias con Silverio, lo que consigue, a falta de
pruebas documentales, es sembrar mucha más confusión sobre la existencia de El
Nitri
Catedral de Cádiz
Castillo de San Sebastián de Cádiz
«Por
circunstancias desconocídas. Tomás El Nitrj vivió desde niño con su tío
Francisco, El FilIo era muv amante de los niños. A ello alude la letra de la
famosa soleá atribuida a La Andonda: "La Andonda le dijo al Fillo...". Los
chiquillos que alude la copla bien pudieran ser El Nitrí y Silverio, pues,
también el popular cantaor sevillano fue iniciado desde su infancia por los
dramáticos cantes de Francisco Ortega El FilIo. Núñez de Prado, escritor
jerezano melodramático y tremebundo, más atento a la anécdota y a la noticia
tremebunda que al arte, nos legó hacia el 1909 un retrato arbitrario de el gran
Tomás El Nitri al que presenta como un caso de timidez erótica parangonable al
de un Amiel. Algo así como un Amiel gitano. La especie difundida por Núñez de
Prado es en absoluto falsa porque todo el mundo sabe que Tomás El Nitri se había
juntado a la mujer de su tío, La Andonda, muerto éste, que era mucho mayor que
ella. Lo que está fuera de toda duda es que El Nitri gozó toda su vida de fama
de raro. Sin embargo algunas de sus extravagancias sólo en apariencia lo son.
Por ejemplo aquella tan conocida de no cantar delante de Silverio Franconetti.
Según parece Silverio se fue al otro mundo con las ganas de oírlo La actitud
incomprensible del Nitri se ha interpretado de diverso modo. Para los
partidarios de Silverio la explicacion estaría en el complejo de inferioridad
del Nitrí En cambio, para los partidarios dcl Nitri, el motivo sería mucho más
profundo. Las relaciones casi familiares de Silverio con El Filio y sus
parientes rompiéronse de súbito y por causas desconocidas o muy oscuras por lo
menos, Silverio emigró a América, donde residió varios años. A su vuelta, El
FilIo había muerto. Es posible que una tragedia familiar fuese la vuelta del
precipitado viaje de Silverio
al fondo
Catedral de Cádiz
Mapa regional de Cariz
Mientras duró su
estancia en América, Tomás El Nitri permaneció al lado de su tío El FilIo, del
que heredó toda la tradición cantaora de la primera mitad del siglo xix y todos
los cantes de El Filio. Silverio tenía un enorme interés en oír al Nitri porque
era la única forma de refrescar la memoria de los cantes de El Filio, su
maestro. Y por eso precisamente El Nitri no quería cantar delante de él. Entre
El Nitri y Silverio hubo además radicales diferencias artísticas. El Nitri ha
pasado a la historia como prototipo de cantaor especialista: su especialidad ya
se sabe las siguiriyas y las tonás. Silverio, al contrario, se acreditó ante
todo como ejemplo de cantaor enciclopédico, como Miguel Cruz Macaca y como
Dolores La Parrala entre sus contemporáneos; como Chacón y La Niña de los Peines
en nuestro tiempo. El arte de
Tomás El Nitri
tuvo su fundamento en los cantes
del FilIo, lo que vale tanto como decir Triana. Seguramente mejoró los cantes de
su tío, que conocemos a través suya y de Silverio. De la rica variedad de
siguiriyas de Tomás El Nitri sólo tres o cuatro han llegado hasta nosotros. Son
de impresionante sencillez y grandeza». Otras siguiriyas asignadas por la
tradición oral a El Nitri, son las siguientes: «Oleaítas e la ma furiosa / que
fuertes venés / y a la probe mare de mi alma / no me la traé». Y: «Arbolito der
campo / riega el rocío / como yo riego las pieras de tu calle I con el llanto
mío».
AUDIO
Datos extraídos del
Diccionario Flamenco de José Blas Vega y Manuel Ríos Ruiz Cinterco - 1985.
fotografías del arte de Vivir el flamenco