JUAN GÓMEZ
JUAN GÓMEZ BELMONTE, cantaor payo, más conocido artísticamente por su propio nombre de JUAN GÓMEZ, nació en Almería en el barrio de Pescadería, en el mes se marzo del año de 1942. Hijo de Ramón y de Catalina, es depositario de una dinastía de buenos aficionados, que si bien no contó con ningún antecedente cantaor, abundó en conocedores y dominadores de los estilos más difícil, saber escuchar. No cabe duda de que su afición se inicia durante la infancia, escuchando a sus mayores, durante las largas reuniones familiares que se convocaban con cualquier motivo como excusa aglutinadora, aflorando en alternancia con los fandangos, tarantos y granaínas grabadas por los grandes del momento, y los desaparecidos cantes autóctonos del pueblo de Carboneras, de donde es originaria esta larga familia.

Almería tierra de mucha
nobleza,
hombres cabales y mujeres bellas,
donde nace el cantaor Juan Gómez
con mucho arte estilo y grandeza,
nació para cantar así lo quiso dios
dándole lo mejor y buena sabiduría,
para representar en todo el mundo
todo lo mejor de su grandeza y arte,
de España y de la bella Andalucía.
Los años de juventud son una época clave para Juan Gómez, cuando los gramófonos eran elementos inaccesibles para las familias menesterosas, y había que arrimarse de forma sigilosa a las reuniones de aficionados, unas veces al calor del padre, otras en las faldas del tío, y otras al amparo del tranco de la puerta de la taberna de turno. Las referencias donde se miraban los jóvenes entonces eran el Maestro Ricardo El Armero, Manuel Ruiz Blanes, conocido como Manuel El Cantaor, Antonio El Portugués, los tres aficionados a Manolo Caracol, y Pedro El Portugués que cantaba por Cepero. Con muy corta edad, los hermanos Gómez, Juan y su hermano José empezaron a destacar entre los muchos aficionados que apuntaban en el barrio. Una de las primeras intervenciones de Juan tuvo lugar en la Plaza San Sebastián, en el concurso organizado por el Club Onice, obteniendo el primer premio.
|
|
|
El cantaor Juan Gómez presenta el 7 de noviembre
su disco 'Flamenco cabal'
El primer álbum de este gran cantaor de
66 años ha sido producido por Marcos Escánez · El acto de presentación tendrá
lugar en la Diputación de Almería, organismo que ha patrocinado la grabación
Juan Gómez es un cantaor de Almería, de los de siempre, de
los de toda la vida, de cuando en esta ciudad apenas se contaba con 3 ó 4
aficionados que fuesen capaces de subirse a un escenario con cierta solvencia
para cantar flamenco. Con 66 años de edad, muchos kilómetros recorridos en este
arte y un zurrón lleno de buenos cantes, Juan Gómez presenta su obra prima el
día 7 de noviembre en el Patio de Luces de la Diputación de Almería a las 20:30
horas. Las formas cantaoras de este artista ya escasean. Se podría decir que es
una especie en peligro de extinción. Hoy en día es dificilísimo encontrar un
cantaor en el que se den tantas buenas características: un personal fraseo, el
eco natural, el conocimiento, la entrega, el gusto, la profundidad, el lamento,
la queja y la flamencura. Afortunadamente, se ha podido grabar esta forma de
decir y de sentir. No hubo tanta suerte con su malogrado hermano José, que
falleció prematuramente; pero Juan deja el testimonio de su arte en este soporte
digital. Diez cantes con la guitarra de Antonio Luis López y producido por
Marcos Escánez, le sirven para entrar en la discografía flamenca por la puerta
grande. Este trabajo aparece coeditado por La Hidra de Lerna (proyecto editorial
de Marcos Escánez y Francisco Joaquín Cortés) y Discos Probéticos (el sello
discográfico de Enrique Morente); está patrocinado por la Diputación de Almería
y colabora la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco. De esta forma, y
a pesar de su trayectoria transgresora, el Maestro Enrique Morente reconoce la
importancia del flamenco más ortodoxo y más enraizado, así como la importancia
de Juan Gómez como un cantaor de máximo nivel. Ambos sellos (la Hidra de Lerna y
Discos Probéticos), inician con este disco una colección que titulan Culto al
flamenco, y que promete algunas alegrías para este arte. La mencionada colección
pretende editar obras de interés para el estudio y la divulgación de este arte
que tuvo su origen en Andalucía y que se ha extendido a todos los rincones del
mundo. Alejados de intereses comerciales, pretenden crear una línea de trabajos
que representen un homenaje permanente al Arte Flamenco. Juan Gómez Belmonte
nace en el barrio almeriense de Pescadería, en marzo de 1942. Hijo de Ramón y de
Catalina, es depositario de una dinastía de buenos aficionados, que si bien no
contó con ningún antecedente cantaor, abundó en conocedores y dominadores del
palo más difícil, saber escuchar. No cabe duda de que su afición se inicia
durante la infancia, escuchando a sus mayores, durante las largas reuniones
familiares que se convocaban con cualquier motivo como excusa aglutinadora,
aflorando en alternancia con los fandangos, tarantos y granaínas grabadas por
los grandes del momento, y los desaparecidos cantes autóctonos del pueblo de
Carboneras, de donde es originaria esta larga familia. Los años de juventud son
una época clave para Juan Gómez, cuando los gramófonos eran elementos
inaccesibles para las familias menesterosas, y había que arrimarse de forma
sigilosa a las reuniones de aficionados, unas veces al calor del padre, otras en
las faldas del tío, y otras al amparo del tranco de la puerta de la taberna de
turno. Las referencias donde se miraban los jóvenes entonces eran el Maestro
Ricardo El Armero, Manuel Ruiz Blanes, conocido como Manuel El Cantaor, Antonio
El Portugués, los tres aficionados a Manolo Caracol, y Pedro El Portugués que
cantaba por Cepero. Con muy corta edad, los hermanos Gómez, Juan y su hermano
José empezaron a destacar entre los muchos aficionados que apuntaban en el
barrio. Una de las primeras intervenciones de Juan tuvo lugar en la Plaza San
Sebastián, en el concurso organizado por el Club Onice, obteniendo el primer
premio.
D. Martínez / Almería | Actualizado 24.10.2008
El 7 de noviembre verá la luz el disco de JUAN
GÓMEZ BELMONTE titulado FLAMENCO CABAL
Juan Gómez es un
cantaor de Almería, de los de siempre, de los de toda la vida, de cuando en esta
ciudad apenas se contaba con 3 o 4 aficionados que fuesen capaces de subirse a
un escenario con cierta solvencia para cantar flamenco. Con 66 años de edad,
muchos kilómetros recorridos en este arte y un zurrón lleno de buenos cantes,
Juan Gómez presenta su obra prima el día 7 de noviembre en el Patio de Luces de
la Excma. Diputación de Almería a las 20:30 horas. Las formas cantaoras de este
artista ya escasean. Se podría decir que es una especie en peligro de extinción.
Hoy en día es dificilísimo encontrar un cantaor en el que se den tantas buenas
características: un personal fraseo, el eco natural, el conocimiento, la
entrega, el gusto, la profundidad, el lamento, la queja y la flamencura. ¡Juan
es flamenco hasta confesándose! Afortunadamente, se ha podido grabar esta forma
de decir y de sentir. No tuvimos tanta suerte con su malogrado hermano José, que
falleció prematuramente; pero Juan nos deja el testimonio de su arte en este
soporte digital. Diez cantes con la guitarra de Antonio Luis López y producido
por Marcos Escánez, le sirven para entrar en la discografía flamenca por la
puerta grande. Este trabajo aparece coeditado por La Hidra de Lerna (proyecto
editorial de Marcos Escánez y Francisco Joaquín Cortés) y Discos Probeticos (el
sello discográfico de Enrique Morente); está patrocinado por la Diputación de
Almería y colabora la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco. De esta
forma, y a pesar de su trayectoria transgresora, el Maestro Enrique Morente
reconoce la importancia del flamenco más ortodoxo y más enraizado, así como la
importancia de Juan Gómez como un cantaor de máximo nivel. Ambos sellos (la
Hidra de Lerna y Discos Probeticos), inician con este disco una colección que
titulan Culto al Flamenco, y que promete algunas alegrías para este arte. La
mencionada colección pretende editar obras de interés para el estudio y la
divulgación de este arte que tuvo su origen en Andalucía y que se ha extendido a
todos los rincones del mundo. Alejados de intereses comerciales, pretenden crear
una línea de trabajos que representen un homenaje permanente al Arte Flamenco
Juan
Gómez Belmonte nace en el barrio almeriense de Pescadería, en marzo de 1942.
Hijo de Ramón y de Catalina, es depositario de una dinastía de buenos
aficionados, que si bien no contó con ningún antecedente cantaor, abundó en
conocedores y dominadores del palo más difícil, saber escuchar. No cabe duda de
que su afición se inicia durante la infancia, escuchando a sus mayores, durante
las largas reuniones familiares que se convocaban con cualquier motivo como
excusa aglutinadora, aflorando en alternancia con los fandangos, tarantos y
granaínas grabadas por los grandes del momento, y los desaparecidos cantes
autóctonos del pueblo de Carboneras, de donde es originaria esta larga familia.
Me contó Juan una anécdota que bien podría definir toda una andadura por los
escarpados caminos del flamenco, una forma de ser, una actitud ante la vida :
«Yo tenía 14 años, estábamos en casa de mi padre. Estaba mi tío Antonio, mi
padre, tu abuelo José, y lo que pasa con esa edad, que yo quería comerme el
cante, salí cantando sin que nadie lo esperara… y como iba tan deprisa, mi tío
Antonio se levantó y me dio una ‘guantá’, yo me quedé parao… y me dice: “que el
cante no tiene prisa…”, y se me quedó a mí ‘grabao’ eso… que el cante no tiene
prisa. Así que cuando estoy de fiesta y alguien me dice de recogernos ya, o que
es tarde, o alguna cosa así, me acuerdo yo de la ‘guantá’ de mi tío Antonio, que
decía que el cante no tiene prisa, y así me he ‘tirao’ yo 3 y 4 días de fiesta
sin parar, sin aparecer por la casa.» Fue ésta una época clave para Juan Gómez,
cuando los gramófonos eran elementos inaccesibles para las familias
menesterosas, y había que arrimarse de forma sigilosa a las reuniones de
aficionados, unas veces al calor del padre, otras en las faldas del tío, y otras
al amparo del tranco de la puerta de la taberna de turno. Es difícil de entender
hoy que en aquellos años se conociera a los cantaores consagrados gracias a una
labor casi juglaresca que llevaban a cabo los aficionados de Almería y de
Algeciras que se movían por las costas andaluzas. Ellos eran los que, mediante
la transmisión oral, conseguían que los cantes de Cepero, Corruco, Palanca, el
Pinto, el Sevillano, entre otros, llegaran a las reuniones de las tabernas del
Puerto de Almería. Las referencias donde se miraban los jóvenes entonces eran el
Maestro Ricardo ‘el Armero’, Manuel Ruiz Blanes, conocido como Manuel ‘el
Cantaor’, Antonio ‘el Portugués’, los tres aficionados a Manolo Caracol, y Pedro
‘el Portugués’ que cantaba por Cepero. Con muy corta edad, los hermanos Gómez,
Juan y su hermano José empezaron a destacar entre los muchos aficionados que
apuntaban en el barrio. Una de las primeras intervenciones de Juan tuvo lugar en
la Plaza San Sebastián, en el concurso organizado por el Club Onice, obteniendo
el primer premio. A este sucedieron otros, quedando siempre ambos hermanos muy
bien clasificados. En un concurso celebrado en la Plaza de San Pedro, Juan
recibe un Premio de Honor y primer premio por malagueñas y José recibe el primer
premio por soleá. Juan interviene por primera vez en el Festival de Almería de
1971. Desde entonces y hasta ahora ha sido requerido casi de forma incondicional
para este festival. Es, junto a su hermano, uno de los fundadores de la primera
peña almeriense, llamada Los Tempranos. Juan representa a Almería en la primera
edición del concurso convocado por la Confederación de Peñas Andaluzas, y en el
Festival de Jerez. Interviene en infinidad de festivales benéficos. Obtiene
diversos premios de ámbito nacional en certámenes de saetas, así como en el
Concurso Nacional de Dalías celebrado en 1992 y 1994. Ha participado en diversos
programas televisivos para canales nacionales, regionales y locales. Intervino
en el film titulado El hombre que perdió su sombra. Funda el grupo NUESTRAS
FUENTES con otros artistas locales en 1989, con el que permanece durante algún
tiempo y que ha recuperado recientemente. Entre las incontables actuaciones de
Juan en solitario, cabe reseñar sus intervenciones en el Festival Homenaje al
Taranto que se celebra en el Colegio San Juan Evangelista de Madrid, sus
intervenciones en Chiclana, Algeciras y Arcos de la Frontera, donde obtuvo
críticas muy favorables por reputados periodistas y críticos de flamenco. Este
disco es su obra prima. En él se puede descubrir a un cantaor con una afición
enorme y un conocimiento muy amplio. Su singular registro y su flamenquísima
personalidad refuerzan la idea de que el flamenco traspasa la frontera de la
música para convertirse en una forma de vida, en un carácter, en una actitud
diferenciada para afrontar lo extraordinario, en una forma para entender los
avatares de lo cotidiano.
El cantaor Juan Gómez presenta su primer disco
El patio de Luces de la Diputación de
Almería se llenó en la presentación del trabajo 'Flamenco Cabal'
El cantaor Juan Gómez se mostraba el viernes muy emocionado
en la presentación de su primer disco 'Flamenco Cabal' que tuvo lugar en el
patio de Luces de la Diputación. El presidente de la institución, Juan Carlos
Usero señaló que 'es una noche histórica, porque presentamos un documento sonoro
de indudable valor para la flamencología. Las generaciones venideras del cante
flamenco agradecerán que exista esta fuente de sabiduría, que es el disco
compacto que hemos editado de un almeriense autentico como es Juan Gómez". El
salón estuvo repleto de familiares y amigos de Juan Gómez, aparte de muchas
personas vinculadas al mundo del flamenco. Usero señaló que "la voz de Juan
Gómez es inconfundible por su cante desgarrao y profundo, sobre todo, sin canta
seguiriyas". "Espero que esta aportación humilde que hace la Diputación de
Almería para con el flamenco almeriense sirva para arrancar siempre muchos
quejíos", concluyó Usero. Marcos Escánez, coordinador del disco, dejo claro que
"hace años que venia pensando que Juan Gómez tenia que grabar un disco. No podía
pasar lo mismo que sucedió con su hermano José, que lamentablemente se nos fue y
no dejó ningún registro sonoro de calidad que sirviera como su legado artístico.
No me podía imaginar que el impulsor del proyecto de que Juan labraba un disco
iba a ser yo. Me siento orgulloso de este trabajo, porque hay una serie de
personas que hoy serian muy felices, como son el Tío Ramón y la tía Catalina,
José Gómez "El gordo", Juan Martínez, Pedro Escánez y Marcos Escánez"·. Escánez
afirmó que "el flamenco de los últimos 40 años en Almería no se podría concebir
sin Juan Gómez, aparte Juan es una gran persona y es un espléndido artista. Todo
eso justifica el que se haya grabado este trabajo del cual estoy muy orgulloso".
El flamencólogo Luis Soler Guevara dijo que "Juan Gómez entiende el cante como
la liberación de una angustia vital que tenemos los humanos, o un acto de
rebeldía ante el infortunio y la fatalidad, como una búsqueda de nuevas
sensaciones". Soler alabó al cantaor por su forma de cantar y también felicitó
al guitarrista Antonio Luis López y a los palmeros Antonio Luis y Marcos. Soler
Guevara en la cubierta del disco apunta que "Juan está situado en la esfera del
cante de Don Antonio el de Mairena, pero su impronta no queda recluida en ese
único horizonte. También contrasta exquisitos amparos y recuerdos que están en
la órbita de Manuel Torre, Pastora y sobre todo en Chocolate, además del seno de
su propia familia". La presentación la cerró el propio cantaor acompañado a la
guitarra por Antonio García 'El Niño de las Cuevas'. Gómez hizo un canta por
tarantos y también hizo unas seguiriyas dedicadas a su hermano.
Diego Martínez / Almería | Actualizado 09.11.2008
El Teatro Apolo recibe la Navidad con una velada
de buen flamenco
Actuaron el gran cantaor Juan Gómez,
Antonio García 'El Niño de las Cuevas' y Mariana Cornejo y su grupo
La noche del 23 de diciembre el Teatro Apolo de Almería
acogió una velada entrañable en torno al villancico flamenco. La cita, ya
ineludible para los almerienses, era el Ciclo titulado "Navidad flamenca en
Almería", en su sexta edición. Un proyecto que impulsó y sigue dirigiendo Marcos
Escánez. Con el teatro lleno hasta la bandera dio comienzo un espectáculo
completo y lleno de gracia. El balance final se puede resumir indicando que
sobre el escenario se pasearon las estéticas y las formas navideñas de Almería y
de Cádiz, ya que si Mariana Cornejo puso la profesionalidad y el arte gaditano a
disposición de los asistentes, con Juan Gómez y el Niño de las Cuevas hubo la
oportunidad de hacer una preciosa ruta por muchos de los pueblos almerienses de
los que se han rescatado coplas navideñas autóctonas. El encargado de romper el
hielo fue el cantaor Juan Gómez, que estuvo acompañado de la guitarra del Niño
de las Cuevas y de sus hijos, Antonio a la guitarra y Ana Mar al violín. Gómez,
que es un extraordinario cantaor flamenco, recientemente ha presentado su obra
prima "Flamenco Cabal". Pero aquí estaba para cantar villancicos flamencos y
sorprendió con una enjundiosa interpretación de los Campanilleros que
inmortalizara Manuel Torre, que con el acompañamiento de la familia García ganó
en fuerza y en expresividad. Siguió con el villancico popularizado por el Niño
Gloria para continuar con los Peregrinitos. Y terminó su intervención con un
popurrí en el que se acordó de los villancicos de Carboneras y de los de Balerma,
estos últimos, tal y como siempre se han interpretado en Pescadería, aunque hay
alguna grabación que no obedece a estos parámetros. Sin salir del escenario,
Antonio García, el Niño de las Cuevas, pasó a ser el protagonista al
incorporarse el resto de los componentes de su grupo: Paco Rodríguez en
percusión y palmas, y Paloma García al violonchelo. En palabras de Marcos
Escánez, "el Niño de las Cuevas es el artista más conocido de la provincia
almeriense. En el pueblo de Almería más insospechado, donde la afición por el
flamenco sea nula, en cuanto se habla de flamenco sale a relucir el nombre
artístico de Antonio". Y no es de extrañar que este artista almeriense no pase
desapercibido, ya que puso a cantar en una sola voz a todo el teatro.
Villancicos de Illar, de Carboneras, de las Cuevas de los Medinas, de donde es
originario, y otros cuyo origen se desconoce, pero que el de las Cuevas ha
adaptado perfectamente a la estructura de su grupo para hacerlos sonar con
exquisita sensibilidad: El demonio calderero, el Carbonero, el romance del Niño
perdido, incluso un villancico que cantaba Camarón. Terminó con un popurrí que
hizo las delicias del público, que intervino al unísono en los estribillos, y
que cerraba de la mejor forma la primera parte de la velada. Tras el descanso
apareció en escena el grupo de Mariana Cornejo. Maestra indiscutible del
flamenco gaditano, un baluarte artístico de su tierra, una señora con mayúsculas
del arte andaluz, vino a cantar villancicos flamencos con la guitarra de Pascual
de Lorca y apoyada en cante y baile por Gema Jiménez, Luisa Villar y Pepi de
Ignacio. Con recuerdo a su tío Canalejas incluido, interpretó colombianas,
villancicos tradicionales, otros menos, unos más modernos que otros, bulerías,
baile, recuerdos y sentimientos que flotaron en todo el espacio.
D. Martínez / Almería | Actualizado 26.12.2008. en la foto, Juan Gómez
acompañado del Niño de las Cuevas y de su grupo.
|
VIDEO |
|
|
|
AUDIO |
|
Homenaje a Juan Gómez |
| datos D. Martínez / Almería | Actualizado 24.10.2008, poema de José Maria Ruiz Fuentes |
| El Arte de Vivir el Flamenco © 2003 |

