SILVERIO FRANCONETTI AGUILAR, hijo
de padre italiano (Nicolás Franconetti, natural de Roma) y madre española (María
de la Concepción Aguilar, natural de Alcalá de Guadaira). SILVERIO nació en
Sevilla en el año 1.829, y murió en Sevilla en el año 1.889. A los pocos años de
su nacimiento se traslada su familia a Morón de la Frontera (Sevilla), allí paso
su niñez. Siendo muy niño todavía, empezó a interesarse por el cante
frecuentando las fraguas de los gitanos. Uno de sus maestros más famosos de
aquella época llamado el FILLO, que solía ir mucho por Morón de la Frontera, al
conocer aquel niño, viendo que tenía muchas facultades para el cante gitano se
interesó por él enseñándole, y le animó para que cultivara el cante puramente
gitano.
Ya siendo mayor viaja a América, ignorándose los motivos de aquel viaje que duró
veinte años. A su regreso se estableció en Sevilla, compró el Café del Burrero
poniendo el café cantante con el nombre de SILVERIO, donde empezaron actuando
los más destacados artistas de aquella época.
Silverio fue un catedrático,
de nuestro cante andaluz,
que con toda su sabiduría,
nos deja el mejor cante,
de toda nuestra Andalucía
Él continuaba fiel cultivando el cante gitano, con sus cantes de seguiriyas por
cabales y otros muchos estilos, siendo considerado un gran catedrático del cante
y admirado como un gran profeta en todo lo que cantaba, con una voz muy potente
y cantaora, con mucho estilo. Sus cantes han sido muy poco reconocidos por su
difícil interpretación, por eso su escuela quedó casi perdida, aunque se
conserva algo en la discografía del Tenaza de Morón, porque convivió con él.
Silverio Franconetti siendo payo,
luchó por mantener la pureza del cante gitano aprendido en las viejas fraguas,
dándolos a conocer en su café cantante, pero sin éxito.
Aparece un cantaor llamado D. Antonio Chacón, un ferviente admirador del cante
gitano, pero al no poder ejecutar esos cantes, los transformaba de una forma
magistral, con nuevos estilos y matices musicales, creando lo que se ha llamado
el cante flamenco.
Chacón vivió la amargura de las nuevas modas y asistió como Silverio en su
época, a su propio desplazamiento; lo mismo les ocurrió a otros. Estos
espectáculos se debían en parte a la amplia labor de Chacón, al igual que
Silverio, con el gran interés y sacrificio de mantener la pureza del cante; se
vieron arrinconados y ya para siempre por la Ópera Flamenca
AUDIO
Homenaje a Silverio Franconetti
canta
El Tenaza de Morón
En un Cante por