EL LEBRIJANO

 

JUAN PEÑA FERNÁNDEZ,  cantaor gitano, más conocido artísticamente por EL LEBRIJANO, nació en Lebrija (Sevilla), en el año de 1941. Es de una familia cantaora de mucho prestigio en este mundo del cante flamenco, que son los Perrate de Utrera, a la que pertenece su madre María la Perrata. Su padre Bernardo Peña es  tratante de ganado y no se dedica al flamenco, siendo muy aficionado y respetado entre ellos. Juan Peña el Lebrijano empieza desde muy joven como guitarrista, pero como cantaor fue a raíz de su triunfo en el Concurso de Mairena del Alcor, en el año 1964, es cuando verdaderamente se decide dedicarse al cante. Con Antonio Gades, en cuya compañía estuvo varios años cantando para bailar. Muere en Sevilla el día 13 de julio de 2016.

Juan Peña el Lebrijano,
ha puesto todo su arte
para quien le comprenda,
sepa lo que encierra,
el desahogo de un andaluz
cuando su cante expresa,
todo los sentimientos
que le dicta su corazón
poniendo en ello su alma

Fue enseguida considerado uno de los mejores cantaores de este tiempo, tiene una voz de un  timbre gitano de transmisión flamenca, una afición y un conocimiento que le permiten estudiar e interpretar con maestría los más diferentes estilos. Además vivía intensamente el cante en su propia familia, lo que era fundamental. Pronto tuvo la oportunidad de grabar, y sus primeros discos fueron por añadidura de una gran calidad. Otra faceta digna de resaltar en este cantaor es que conociendo tan profundamente el cante ortodoxo su inquietud artística le llevó a buscar la introducción de algunas innovaciones,

 

 

El Lebrijano, con la Orquesta Arabigo Andalusí, ha logrado un álbum definitivo que explora la ancestral relación entre la música árabe y el flamenco.

En sus primeros tiempos también estuvo muy inclinado por la escuela de Antonio Mairena. Entiende que es necesario aportar al flamenco un abanico musical más amplio, porque solamente así podrán extenderse los horizontes de este arte único en el mundo. Cada uno estamos intentando hacer nuestra música dentro del flamenco. Somos conscientes de que como no le demos un nuevo giro, dentro de su mismo contexto, el flamenco se queda muy corto. Para exportarlo hace falta darle nuevas fórmulas, porque el cante básico está hecho, lo hemos grabado todos veinte veces. Entonces, si todo eso que sabemos lo podemos interpretar de otra manera más asequible a oídos que no están acostumbrados a oír flamenco, pienso que es importante que lo hagamos. Algunas personales empresas artísticas del Lebrijano han sido consecuencia de esta filosofía renovadora del cantaor: Encuentros en la que explora junto a una orquestina marroquí los potenciales puntos de coincidencia del flamenco con la música norteafricana,

 


El Lebrijano aplaza por motivos de salud la presentación de su disco
 
El cantaor se recupera en la Cruz Roja sevillana de una intervención de urgencia
 El cantaor Juan Peña, El Lebrijano, permanece ingresado en el hospital sevillano Victoria Eugenia (Cruz Roja Española) tras haber sido intervenido de urgencia a mediodía del pasado miércoles. El artista se recupera "satisfactoriamente" y ya ha sido subido a planta, según declaró ayer a este medio su esposa. Juan Peña fue ingresado el 14 de abril en esta institución sanitaria para ser operado de apendicitis. Complicaciones posteriores obligaron a volver a intervenirle con carácter de urgencia aunque la familia no ha querido pronunciarse sobre la zona ahora afectada. Lo que sí recalcan es su confianza en el buen oficio del médico que acaba de operarle, el doctor Jiménez Álvarez, "que fue quien sanó a El Cordobés". La enfermedad ha sorprendido al cantaor gitano en los días previos a la presentación de su nuevo trabajo discográfico: Cuando Lebrijano canta se moja el agua. Este título tan literario fue la dedicatoria que el Premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez redactó en una cuartilla para glosar sus inolvidables impresiones, tras una fiesta flamenca que compartieron juntos en Sevilla en el invierno de 1994. La puesta de largo del disco, que iba a presentarse el próximo 29 de abril en la sede madrileña del Instituto Cervantes, se ha aplazado como mínimo un mes. También el artista ha suspendido dos conciertos que tenía previsto ofrecer en los próximos días.  Cuando Lebrijano canta se moja el agua acaba de salir a la venta y promete ser uno de los mayores éxitos discográficos de su carrera. Es su disco número 35 y cuenta con la composición musical de dos de sus sobrinos: el pianista David Peña, Dorantes, y el guitarrista Pedro María Peña. Inspirado en el realismo mágico, las letras del álbum son adaptaciones de textos de novelas de García Márquez y entre los ingredientes de su cóctel sonoro se cuenta el hip hop. Todo ello ligado por la proverbial garganta y estilo de Juan Peña.
Charo Ramos / SEVILLA | Actualizado 25.04.2008


Agua con agua se paga
El nuevo disco del Lebrijano, número 35 de su carrera, rinde homenaje a la obra del Nobel Gabriel García Márquez
Aquí tienen a uno de los más grandes. No tanto por la tan alabada vertiente innovadora del intérprete, como por su fidelidad a la tradición. Es cierto que fue pionero en concebir y ejecutar espectáculos y discos conceptuales (La palabra de Dios a un gitano, Persecución, Encuentro), y que su mayor popularidad le vino de su encuentro con músicos del norte de África, lo que contribuyó en no poca medida a divulgar entre nosotros el patrimonio oral de las músicas andalusíes. Pero la historia lo recordará, a mi entender, por su interpretación de soleares y seguiriyas junto a la guitarra de Paco de Lucía o el Niño Ricardo a finales de los sesenta y principios de los setenta.
Macondo en lebrija
Su capacidad como intérprete tradicional lo sitúa en primera línea flamenca. Respecto a sus obras misceláneas (las apuntadas, o esta que ahora presenta), tengo alguna reserva. No porque no sean proyectos de interés: sólo digo que me gusta más como cantaor clásico. Todavía, con la voz herida por el tiempo, lo vemos a veces dolernos en directo por soleá, sorprendiéndonos cuando más confiados estamos, por su voz hermosa y lacerada, por su capacidad para ser emoción. Una capacidad que no pasó desapercibida para García Márquez que le regaló la frase que titula su nueva obra, y que la marca también en contenido y concepto. Dicho lo cual, creo que la presente es una obra más social que de resultados artísticos perdurables. El mundo del creador de Macondo está presente en este disco, si bien entra en la voz y el universo musical de Juan Peña con calzador. Son textos que, lógicamente, no fueron concebidos para ser cantados, sino contados. Casto Márquez ha hecho un notable esfuerzo por adaptar la lujuria verbal y narrativa, esto es, los textos del Nobel, a la métrica flamenca de seguiriyas, bulerías, etc, estilos que conforman esta obra. Pero la cosa ha quedado en una extraña tierra de nadie. Los arreglos musicales de David Peña Dorantes y Pedro M. Peña son notables. Y el resultado extraño, de difícil digestión. Hijo de la Perrata, sobrino del Perrate, hermano de Pedro Peña, tío de Dorantes. El Lebrijano (Juan Peña, Lebrija, 1941) vive en flamenco desde que nació. Personalidad cantaora y artista comprometido con su arte, está en la primera línea de la popularidad flamenca desde los años sesenta por méritos propios. Ha cantado a Félix Grande y a Caballero Bonald, y ahora le llega el turno a Gabriel García Márquez.
Lebrija es macondo
Pero siempre nos convencerá más por aquellos anónimos compositores flamencos del siglo XX o aquel Juaniqui de su pueblo. Ha grabado, además de los mencionados, con las guitarras de Melchor de Marchena, Enrique de Melchor, Paco Aguilera, Pedro Peña, Juan Habichuela, Manolo Sanlúcar, Pedro Bacán y tamtién con Pedro M. Peña y Ricardo Moreno, que lo acompañan en esta su nueva obra. Su discografía, en la que se incluye también algunas grabaciones de La Perrata, y en la que la presente entrega hace el disco número 35, es uno de nuestros patrimonios flamencos, uno de los lujos de la cultura de nuestra tierra que recibirán las generaciones futuras. Porque, todavía, cuando El Lebrijano canta, el agua hace acto de presencia en nuestros semblantes.
 
Actualizado 14.05.2008

 

Lebrijano salda su deuda con García Márquez
Una frase del escritor colombiano da nombre al último disco del cantao
La historia es bastante conocida y ha sido difundida con motivo de la edición del disco. El escritor colombiano Gabriel García Márquez y el cantaor Juan Peña Lebrijano coincidieron allá por los primeros años noventa del pasado siglo en alguna velada en torno al amigo común Felipe González. Tras el encuentro, el escritor dejó una cuartilla anotada dedicada al cantaor: "Cuando Lebrijano canta, se moja el agua". La frase, redundante, un juego muy a tono con el mundo mágico del colombiano, fue un regalo que Juan Peña conservó enmarcado en su casa y en su corazón. Desde entonces, como quien guarda una vieja deuda por saldar, ha ido cultivando la idea de cantar el universo literario de García Márquez, un proyecto que por fin ha visto la luz coincidiendo de forma desgraciada con una dolencia que ha llevado al cantaor al quirófano, lo que le obligó a cancelar temporalmente la presentación en sociedad de su trabajo. Ya recuperado en su casa, Juan Peña muestra por igual su satisfacción por la obra y las huellas que la grabación ha dejado en su alma. "Todavía no lo puedo escuchar, me echo a llorar", confiesa mientras narra las fatiguitas pasadas para hacer realidad el sueño. Porque nada ha sido fácil. Primero fueron los textos, de los que se encargó su amigo Casto Márquez y que han debido pasar el escrutinio de la oficina del escritor, o lo que es lo mismo, de la exigente editora Carmen Balcells. Cuatro han sido los libros de los que se han extraído los nueve temas que integran el disco: La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada (1972), para el tema que abre la grabación; El coronel no tiene quien le escriba (1961), Ojos de perro azul (1950), del que salen dos temas y Doce cuentos peregrinos (1992), que ha inspirado los cuatro restantes. Tras la aprobación editorial, el cantaor comenzó el trabajo de adaptar los textos a distintos estilos flamencos, algo laborioso pero no para un cantaor largo como Juan al que no le sobran recursos ni conocimientos. Aún así, reconoce la dificultad que entraña el musicar unos textos de métrica no habitual para el género, en ocasiones pura prosa poética que, además, no van rimados, lo que complica su encaje dentro de la rítmica flamenca. Pero, ante un reto como éste, Lebrijano se muestra como uno de los cantaores más versados. No en vano, él ha protagonizado otros discos que también se pueden calificar como conceptuales, tales son los casos de aquel lejano La palabra de Dios a un gitano, Persecución, Tierra… Con esos antecedentes, el resultado no podía ser otra cosa que flamenco y, de esa forma, los textos que recrean la atmósfera y los temas del escritor colombiano suenan por soleares, bulerías, seguiriyas o romance portando acentos que recorren la geografía cantaora que va de Cádiz a Triana pasando por Jerez, Utrera y Lebrija. Bulerías para la Cándida Eréndira, unas seguiriyas con piano para El Coronel que no tiene quien le escriba (ecos de Curro Durse y Paco la Luz), mientras que unas contenidas bulerías por soleá de acento jerezano acompañan el monólogo de Isabel viendo llover en Macondo. Las soleares, esta vez con colores de Triana y potentes arreglos de contrabajo y metales, volverán para ambientar el Sueño de los niños que inundó la Castellana (La luz es como el agua de Doce cuentos peregrinos). De la producción musical y los arreglos de la grabación se han encargado los sobrinos del cantaor Pedro Mª y David Peña Dorantes, algo que es perfectamente perceptible en su modernidad y en su capacidad para evocar los ambientes mágicos que definen la obra de García Márquez.  El disco, que hace el número treinta y cinco en la carrera del cantaor, es una obra de plenitud y Juan, que en la grabación está bien de voz, hace gala de sabiduría y madurez. En alguna ocasión, Lebrijano había manifestado que la obra que perseguía sobre García Márquez podría ser un buen colofón a esa trayectoria discográfica, aunque a uno le cueste imaginárselo sin pergeñar ningún proyecto futuro. Por lo pronto, un paquete de discos con una carta personal del artista ha llegado a la residencia mejicana del escritor colombiano.
Fermín Lobatón | Actualizado 26.05.2008

 

El Lebrijano cierra con 'Antología' la temporada del Teatro Cánovas
Tras la suspensión del concierto por enfermedad el 14 de mayo, el cantaor regresa el 25 de junio
El Teatro Cánovas clausura el próximo 25 de junio la temporada 2007/2008 con la actuación de Juan Peña El Lebrijano, que presenta su espectáculo Antología, enmarcado en el ciclo Flamenco viene del Sur. Este concierto, programado en un principio para el 14 de mayo, tuvo que ser aplazado por una dolencia transitoria del artista, quien, una vez recuperado, vuelve a los escenarios y cumple su compromiso con la sala malagueña. Lo hace además con la satisfacción de haber añadido a su larga carrera la grabación Cuando Lebrijano canta, se moja el agua, con textos de Gabriel García Márquez. El disco toma su título de una frase que Gabo dedicó al artista, y en él canta textos del Nobel colombiano. Éste es el trigésimo quinto trabajo discográfico en los 50 años de trayectoria y las composiciones en las que se ha inspirado el artista sevillano están sacadas de obras como El coronel no tiene quien le escriba, Cien años de soledad y, especialmente, del libro de cuentos La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada. El disco salió a la venta el pasado 29 de abril y se presentó el pasado 5 de junio en la sede del Instituto Cervantes en Madrid.
Redacción / Málaga | Actualizado 11.06.2008

 

El Lebrijano suspende sus conciertos tras una nueva intervención quirúrgica
Durante un festival de cante se le desprendieron 50 puntos de dos operaciones anteriores
El cantaor Juan Peña, conocido como El Lebrijano, se recupera en estos momentos de una intervención quirúrgica de carácter urgente en la que se le han practicado más de 100 puntos de sutura después de que se desprendiesen los 50 puntos que había recibido en las dos operaciones a las que se había sometido el pasado mes de abril, según informan fuentes próximas al artista sevillano.  Según estas fuentes, fue el pasado martes 2 de septiembre cuando el artista, de 67 años de edad, sufrió fuertes dolores mientras actuaba en el Festival Internacional del Cante de las Minas de La Unión (Murcia), aunque el cantaor terminó su espectáculo. En concreto, el artista sufrió el desprendimiento de los casi 50 puntos de sutura que se le había practicado el pasado mes de abril, cuando fue intervenido quirúrgicamente en dos ocasiones, la primera de una apendicitis que se complicó, por lo que tuvo que volver a pasar por el quirófano dos semanas más tarde para operarse del colon.  Debido a la gravedad de su situación, al día siguiente el artista regresó apresuradamente a Sevilla e ingresó en un centro hospitalario en el que fue atendido por un médico "de su confianza". Ese mismo día fue nuevamente intervenido quirúrgicamente y se le practicaron 100 nuevos puntos de sutura con especial cuidado de proteger la capacidad del diafragma del cantaor. En estos momentos, Juan Peña descansa en una cama de hospital en compañía de sus familiares y, aunque se encuentra "debilitado" tras la operación, se recupera satisfactoriamente. El Lebrijano tendrá que permanecer "entre dos y tres meses de reposo", lo que obliga a suspender su agenda de conciertos y retrasar la presentación de su nuevo disco, Cuando Lebrijano canta, se moja el agua, basado en temas de Gabriel García Márquez. El cantaor espera reanudar su actividad en diciembre para viajar a Bogotá e inaugurar Womex en Sevilla.
S. C. / Sevilla | Actualizado 09.09.2008

 

El Lebrijano reaparece en el Auditorio Nacional
El cantaor, después de convalecer varios meses por enfermedad, inaugura en Madrid el primer ciclo flamenco del teatro
Dos cantes, uno por soleares y otro por seguiriyas necesitó anoche Juan Peña, el Lebrijano, para demostrar su grandeza una vez más. Fue un repertorio corto. No más de una hora de recital. Pero en su reaparición en los escenarios tras un parón obligado de muchos meses por motivos de salud, el Lebrijano llenó anoche la Sala de Cámara del Auditorio Nacional de la fuerza y el sentimiento que siempre han caracterizado su cante. Era el estreno de un ciclo de flamenco, el primero que tiene lugar en la historia en este escenario, llamado Andalucía Flamenca. Lebrijano comenzó con la voz tocada. No es éste, probablemente, su mejor momento como cantaor, con un problema de salud arrastrado desde hace tiempo. La sala estaba casi completa, los alrededor de 300 asientos con público en ellos y el ambiente era cálido para el cantaor, que domina el flamenco como pocos, con un cante directo y una voz grave, y su grupo acompañante (la guitarra de su sobrino Pedro María Peña, la percusión de Agustín Henke y las palmas y jaleos de Juan Reina y El Indio). El cantaor quería hacer un repertorio clásico. Arrancó por bulerías, pausado, contenido, sin alardes. Y poco a poco fue entrando en el cante. Acompañando con los gestos, los brazos abiertos, el cuerpo meciéndose, buscando a los músicos. Lo mismo por cantiñas, en las que quiso buscarse un poco más, abandonar los tonos más bajos acaso por un momento, con un notable esfuerzo en su voz, en su cara y en la mano que constantemente se llevaba a su herida, a la cicatriz que llegó a ser de 100 puntos de sutura por una úlcera que tanto dolor ha causado a cantaor y aficionados. El público esperaba. Aplaudía, pero quería más. Y el Lebrijano quiso dar la gracias con un hilo de voz, tembloroso, casi roto, haciéndose pequeño mientras saludaba. "Somos unos artistas humildes que venimos a darles a ustedes un poquito de alegría". Su mujer, espectadora de excepción, le jaleaba entre bambalinas. Pero entonces llegó el cante por soleá. Desde el ayeo, profundo, adolorido, directo, se podía presagiar la tormenta de sensaciones que despertaría el cante. La guitarra en su sitio, dando espacio al cantaor, haciendo crecer la emoción sin reclamar el protagonismo. El Lebrijano se entregó y no se dejó nada dentro. Creció y su cante explotó, la voz quebrada. Sin necesidad de alargar los tercios, sin alardes. Con todo lo que el Lebrijano tiene en una garganta de tradición cantaora de Lebrija y Utrera.  El cantaor comenzó a gustarse, a disfrutar con su cante. Así hizo también Sueños en el aire, canción por bulerías muy rítmica. Y presentó el gran momento de la noche, el cante por seguiriyas. "Voy a hacer un intento de valiente, aunque no lo soy", dijo antes de comenzar. En el mejor momento de la noche junto con la soleá, el de Lebrija se transporta, su voz ya no le pertenece. Se termina de entregar a un público que rompió a ovacionarle. Emocionado, el Lebrijano se levantó de su silla y se agachó a besar el escenario. El cierre lo puso por bulerías primero y por tangos después. En las bulerías ya quiso el Lebrijano jugar con el ritmo, con la voz, más festero, disfrutando el momento. En los tangos, un segundo bis, Lebrijano llegó a pedir palmas al público, que pudo disfrutar, una vez más, de uno de los grandes.
ÁNGELES CASTELLANO G. - Madrid - 14/02/2009

 

La Caracolá homenajea a Juan Peña 'El Lebrijano'
La LXIV edición del festival flamenco, que se celebrará del 17 al 25 de julio, verá el día 21 cómo el cantaor sevillano recibe la Medalla de Hijo Predilecto de la ciudad
La localidad de Lebrija rendirá su más sentido homenaje a uno de sus vecinos más conocidos que ha llevado el nombre de su tierra por todos los escenarios del mundo, Juan Peña El Lebrijano. Y lo hará a través de la LXIV edición de la Caracolá Lebrijana, dedicada este año a la figura del cantaor, que se celebrará del 17 al 25 de julio.  Este festival, que se lleva a cabo de manera ininterrumpida desde 1966, comenzará el viernes 17, a las 21:30, con una audición de guitarra flamenca en la Escuela Municipal de Música y Danza. Pero tendrá el día 21 su cita más especial cuando El Lebrijano reciba la Medalla de Hijo Predilecto de su ciudad. Se trata, como ayer manifestó la alcaldesa de Lebrija, María José Fernández, de un galardón muy merecido puesto que "era justo que la tierra que lo ha visto nacer tenga este reconocimiento con una persona que ha llevado con prestigio por los cinco continentes nuestra cultura y sentimiento", convirtiéndose de esta forma en "nuestro embajador más universal ya que el nombre de este maestro del flamenco siempre ha estado vinculado a nuestra ciudad".  El cantaor, acostumbrado a recibir distinciones tan prestigiosas como la Medalla de Andalucía en 1986 o la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo en 1999, no pudo contener ayer las lágrimas al escuchar la noticia afirmando que "el cante se hizo en Lebrija" y mostrando su ilusión por el homenaje que la Caracolá le brinda este año con un cartel que reúne a figuras destacadas del flamenco. El día 24, a las 23:00, el jerezano Diego Carrasco presentará en la Plaza del Hospitalillo En Familia acompañado de Carmen Amaya y la guitarra de Curro Carrasco. Por su parte, al día siguiente, en el mismo escenario se podrá disfrutar de las actuaciones de Curro Malena y Enrique Morente, así como del protagonista de esta edición, El Lebrijano, que actuará acompañado por la guitarra de su familiar Pedro María Peña. Este mismo día las nuevas generaciones del cante tendrán cabida también en este proyecto con la presentación de la artista lebrijana Fernanda Carrasco.  La Caracolá ha querido así continuar con el nuevo formato que se llevó a cabo en la edición del año pasado dejando atrás la realización de una única noche dedicada al cante en favor de una programación que sirviera "no sólo para disfrutar sino para conocer, formarse y amar el flamenco", manifestó María José Fernández. La alcaldesa afirmó que esta edición supone "un punto de inflexión de lo que ha sido y de lo que va a ser este festival". Para ello, se ofrece una programación amplia que se completa con la exposición Pasaporte Lebrijano, un recorrido por la trayectoria personal y profesional del cantaor. Asimismo están previstas dos mesas redondas, el 22 y 23, en las que participarán personas vinculadas al mundo del flamenco y cuya temática estará centrada en el análisis de la figura del homenajeado. Además los días 24 y 25 se realizará el concurso de fotografía Retrato Flamenco.
Pilar Salcedo / SEVILLA | Actualizado 09.07.2009. En la foto,  El cantaor actuará el sábado 25 en la Plaza del Hospitalillo junto al guitarrista Pedro Mª Peña.
 

El Lebrijano presenta en Sevilla su espectáculo 'Casablanca'
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Tranquilo alboroto' y David Carmona completan la jornada de hoy en la Bienal
Juan Peña Fernández El Lebrijano presenta esta noche (21:00), dentro de la programación de la XVI Bienal de Flamenco de Sevilla, su espectáculo Casablanca. El artista comenzará su actuación en el Teatro Lope de Vega recordando temas de su último disco, Cuando El Lebrijano canta se moja el agua, con letras inspiradas en textos tan conocidos como Cien años de soledad o El coronel no tiene quien le escriba de Gabriel García Márquez.  Casablanca, uno de los 56 espectáculos que conforman la programación de la Bienal, inaugurada ayer con Historias de viva voz de Miguel Poveda, mezcla sonido árabes y flamencos en una propuesta muy flamenca que cuenta con la voz de Redouane Kourrich, la guitarra de Pedro Peña, la percusión de Agustín Henke, los coros de Juan Sanjuán y Morenito de Córdoba y el violín de Faiçal Kourrich.  También a las 21:00, pero esta vez en el Teatro Central, se podrá disfrutar de Tranquilo alboroto de la Compañía Rubén Olmo, estreno absoluto y el proyecto coreográfico más reflexivo del artista. Nace de una necesidad interior y particular de analizar si los estados de ánimos por los que ha atravesado están injertados en su danza o si esta es, simplemente, el reflejo del estudio exhaustivo de corrientes o estilos. Por su parte, el Teatro Alameda acogerá a partir de las 23:00 otro de los estrenos absolutos de la Bienal 2010, el espectáculo David Carmona en concierto. Los temas que se podrán escuchar son el resultado de cinco años de trabajo en el terreno de la composición. El guitarrista granadino estará acompañado por Carmen Molina, Agustín Diassera y Patricia Guerrero.
Europa Press / Sevilla | Actualizado 16.09.2010 - Juan Peña El Lebrijano
 

Muere el cantaor Juan Peña 'El Lebrijano'
El artista, que tenía previsto estrenar en septiembre el espectáculo ‘De Sevilla a Cádiz’, ha fallecido en su casa de Sevilla a los 75 años
El cantaor sevillano Juan Peña Fernández, conocido artísticamente como El Lebrijano , ha fallecido este miércoles a los 75 años de edad, según ha confirmado la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Nacido en Lebrija (Sevilla) en 1941, Juan el Lebrijano pertenecía a una familia gitana y cantaora de abolengo, la de Perrate de Utrera. Comenzó muy joven compaginando el cante con el toque de la guitarra, pero a raíz de su triunfo en el concurso de Mairena del Alcor (1964), como cantaor, decidió dedicarse en exclusividad al cante. En esta disciplina, y pese a ser un buen conocedor del cante ortodoxo, apostó por la innovación en el flamenco incorporando el mundo sinfónico con colaboraciones con la Orquesta Andalusí de Tánger para redescubrir las raíces árabes del flamenco. El presidente de la Diputación de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos, ha expresado su pesar por el fallecimiento de Peña y ha subrayado que con su muerte “el cante jondo pierde un pilar, un referente.”. “Era un grandísimo intérprete. Con él desaparece un artista de raíz, por estirpe y por vocación”, ha afirmado. Además, ha agregado que el cantaor era también un artista “multifacético y audaz, un pionero, que supo partir de lo puro para ensanchar hasta el infinito las posibilidades del flamenco, innovándolo, abriéndolo al mundo sinfónico”. Y no sólo, El Lebrijano también era “un explorador, rastreando, para redescubrirlas y ofrecerlas a su público, las raíces árabes del flamenco”, agregó. Juan Peña tenía previsto estrenar en septiembre próximo, según contó Rodríguez Villalobos, el espectáculo ‘De Sevilla a Cádiz’, en el marco de la Bienal, bajo el patrocinio de la Diputación.
Twitter se vuelca con la muerte de El Lebrijano
La presidenta andaluza, Susana Díaz, el alcalde de Sevilla, Juan Espadas, o Los del Río son algunos de los políticos y artistas que han expresado en Twitter su pesar por la muerte del cantaor flamenco. “Con Juan Peña ‘El Lebrijano’ se nos va un maestro del flamenco y de la vida. Un artista y una persona única”, ha publicado Díaz, mientras que el regidor sevillano ha manifestado sus condolencias y ha anunciado que La Bienal de Flamenco de la capital andaluza, que se celebrará en septiembre, rendirá homenaje al artista. “Muy tristes tras conocer la muerte de un Gran Diamante del flamenco, Juan Peña ‘El Lebrijano’. DEP Maestro”, han publicado Los del Río; mientras que el periodista Juan Luis Cano subraya que era “un innovador y miembro de una de las familias claves de este arte (la familia gitana de Perrate de Utrera)”. El exalcalde sevillano y diputado del PP Juan Ignacio Zoido, lamenta la muerte del “enorme” artista que “cuando cantaba se mojaba el agua”. El rapero sevillano Haze, el compositor y guitarrista Javier Ruibal e instituciones como el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, la Junta de Andalucía, la Biblioteca Nacional de España o el Instituto de Cultura Gitana también se han sumado a las condolencias por el fallecimiento de El Lebrijano.
Tres días de luto oficial
El Ayuntamiento de Lebrija (Sevilla) ha decretado tres días de luto oficial por la muerte del cantaor y celebrará un pleno extraordinario en señal de condolencia y la bandera del consistorio ondeará a media asta con crespón negro. Según ha informado el Ayuntamiento de Lebrija en un comunicado, tras una reunión convocada esta mañana por la alcaldesa, María José Fernández, con los portavoces municipales se ha aprobado celebrar un pleno extraordinario y urgente “en señal de condolencia por el fallecimiento de nuestro embajador más internacional”.
Madrid 13/07/2016  Actualizado a 13/07/2016  - Fotografía de archivo del cantaor flamenco Juan Peña "El Lebrijano" (Raúl Caro / EFE)

 

VIDEO

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Homenaje a El Lebrijano
En un Cante por

SOLEA POR BULERIAS

Acompañado por Enrique de Melchor
Duración 4:18
 

datos, poema y recopilaciones de José Maria Ruiz Fuentes

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